De acuerdo con el canal WBRZ, asociado a la cadena abc, Cormier contrató a los matones para que la víctima no pudiera testificar ante la justicia de Luisiana (EE. UU.).

Los sicarios, identificados como Andrew Eskine, de 25 años, y Dalwin Wilson, de 22,  cometieron el crimen el pasado 13 de enero, según relató Timothy Soignet, jefe de la policía del condado de Terrebonne.

Soignet detalló que Wilson llegó a la casa donde supuestamente estaba la víctima de violación y allí se encontró con la hermana del hombre que lo contrató, identificada como Brittany Cormier.

Brittany, en un intento por salvar a la víctima real, dijo que ella era el objetivo y el sicario le disparó y la mató. Por su parte, Eskine asesinó a una vecina, Hope Nettleton, de 37 años, que también se encontraba en esa casa.

“El tirador pregunta por la víctima de violación por su nombre, y Brittany Cormier le dice al tirador que ella es la víctima de violación, aceptando su destino para salvarle la vida… Gente buena terminó muriendo, este hecho realmente golpeó duramente a la comunidad”, expresó Soignet, citado por el canal estadounidense.

Tanto Wilson como Eskine se declararon culpables luego de que la policía los arrestó y les fijaron una fianza de 2 millones de dólares.

Beaux Cormier, por su parte, es acusado de violación en tercer grado de un miembro de la familia y por asesinato en primer grado.

“La pena de muerte definitivamente está sobre la mesa”, dijo sobre este caso el fiscal de distrito Joe Waitz Jr. a WBRZ.