En una entrevista citada por The Brussels Times, el hombre aseguró que esas órdenes de comida le llegan “en cualquier momento del día” sin importar si es entre semana o un fin de semana.

Van Landeghem, a quien las pizzas no le llegan gratis, agregó que ha habido ocasiones en las que los domicilios le llegan a las 2 de la mañana.

De acuerdo con el medio, el hombre también recordó que cierto día del año pasado, 10 domiciliarios llegaron a su casa, uno de los cuales llevaba 14 pizzas para él.

“Siempre he rechazado las entregas, así que nunca he pagado por nada”, indicó el belga en la entrevista reseñada, y comentó que esto no solo resulta molesto para él sino también para los restaurantes:

“Les cuesta dinero y tienen que tirar la comida. El día que aparecieron diez entregas, hice los cálculos: costó 450 euros” (cerca de 1,8 millones de pesos).

“Ya no puedo dormir más. Cada ‘scooter’ que escucho en la calle me pone nervioso porque temo que llegue otra carga de pizza fresca ”, manifestó Van Landeghem, según De Telegraaf.

Ese medio reportó que si bien el hombre ha denunciado varias veces lo que le ocurre desde hace 9 años, la policía no ha dado con el ‘chistosito’.