Los precios de los alimentos y las campañas presidenciales, nos han puesto a pensar sobre las razones por la carestía en nuestro país, algunos responsabilizan al gobierno, el gobierno responsabiliza al clima, a la guerra en Ucrania, a la oposición, a las marchas, a los paros, otros responsabilizan al Banco de la Republica y los bancos, otros a la posibilidad que llegue a la Casa de Nariño el candidato contrario a sus preferencias y a las encuestas presidenciales, otros a la falta de políticas agrarias.
Las razones para la carestía en Colombia son varias. Como primera medida, cada día tenemos que importar más alimentos de la canasta familiar, lo que nos obliga a comprar en dólares, si el dólar sube, como ahora, los precios de todo lo que importamos subirá, cada día tenemos que dar más pesos por un dólar, lo que se convierte en más pesos por las compras en el exterior. Los insumos para producir alimentos también son en su mayoría importados, lo que los atan a la fluctuación del dólar. Adicional a esto, la inflación está desbordada, superior al 8% en los últimos doce meses.
Según cifras oficiales del DANE, en Colombia importamos 12.000 millones de toneladas de alimentos, de ellos, 3.6 millones de toneladas corresponden a maíz, arroz, trigo y soya, productos que hace apenas unos años se producían en nuestro país.
Colombia es uno de los países del mundo con mayor biodiversidad y tierras aptas para la siembra, la fertilidad es una de las constantes casi para todo el territorio nacional. Importamos alimentos de países, que debido a las estaciones, tienen reducidos tiempos de siembra, a diferencia de nosotros que podemos producir casi todo el año. El consejo Nacional de Secretarios de Agricultura de Colombia, estima que en tan solo 10 años, la mayoría de los campesinos en Colombia habrán emigrado a las ciudades, como consecuencia del hambre, la marginalidad y el desplazamiento forzado.
Acorde a cifras de la DIAN, Chile es uno de los principales proveedores para Colombia de frutas como naranja, (sí, naranja) duraznos, manzanas, peras y ciruelas, además de carnes cortadas, grasas de cerdo, chuletas, pescados.
De Ecuador se importa arroz, azúcar, mandarina, maracuyá y plátano, productos lácteos, de Venezuela frutos secos. De Argentina y Brasil, principalmente se importa el maíz en diferentes presentaciones, ya sea para alimento humano o animal, también malta para la elaboración de cerveza y trigo, que también se le compra a Rusia. De Perú arroz y otros cereales.
De Estados Unidos se importa arroz, leche y sus derivados como yogurt, quesos, mantequillas, etc., carnes de origen porcino sin hueso, cuartos traseros, trozos y despojos congelados de pollo, carne de res picada y recortes, hígado bovino, pescados, carnes bovinas congeladas y trozos de gallina.
De Canadá, trigo, tocino y recortes porcinos, alimento animal procesado, hígados bovinos congelados, carnes porcinas.
De España, tocino, pescados congelados y ahumados, productos de panadería, vegetales.
De Alemania, papa, productos lácteos como quesos y lactosuero, carnes, frutos secos y frutos con cáscara. De República Checa derivados lácteos y lactosuero.
Los huevos de gallina se importan desde México y Brasil.
De Argentina, trigo, arroz, carnes cortadas, productos lácteos. De Uruguay, arroz, despojos animales bovinos congelados, de Paraguay, carnes congeladas, de Dinamarca, carne porcina congelada, carne de pollo congelada.
De Portugal, carnes bovinas sin hueso, carnes porcinas. De Bolivia, azúcar, productos lácteos, de Francia, productos lácteos, de Polonia productos lácteos.
También importamos alimentos de Austria, Suiza, Irlanda, Países Bajos, Bulgaria, India, Rumanía, China, Turquía, Vietnam, Costa Rica, Paquistán, Argelia, Georgia, Líbano, Israel, Tailandia, Australia y hasta Irán
Definitivamente en Colombia, no es rentable sembrar comida, el alto costo de los insumos, los precios de comercialización, el estado de las carreteras, la competencia de los Tratados y Acuerdos Comerciales, ponen al campesino en difícil situación de desventaja. Los precios ínfimos que pagan los intermediarios a los agricultores comparados con el precio final de venta al consumidor, la falta de atención al campo y el desplazamiento forzado, hacen que nuestros campesinos cada día sean mas pobres, tan solo en los últimos diez años de ha cuadruplicado, según el mismo DANE, mas del 30% de las familias campesinas no cuentan con agua potable, menos del 30% tienen servicio de gas natural, el acceso a internet no llega al 19%.
Del total de trabajadores campesinos, el 70% tienen bajo logro educativo, la informalidad corresponde al 86,7%, es decir que de cada 100 familias campesinas, 86 no pertenecen al sistema de salud y la gran mayoría, no tendrán nunca una pensión. En el campo colombiano, más del 60% de colombianos, se encuentran bajo la línea de pobreza.
La mayoría de países del mundo, (a diferencia de Colombia) cuentan con políticas de protección alimentaria, es decir, el sector primario, el agrícola, tiene políticas claras de producción, distribución y comercialización de alimentos, que garanticen su producción y productividad, sistemas de saneamiento y desarrollo agrícola en torno al agua y las tierras, ahora con políticas de desarrollo sostenible agrícola que se reflejan en políticas públicas en torno al actor mas importante del sistema económico y social: quien produce los alimentos.
Se calcula que en Colombia, el 70% de las tierras productivas fértiles para la agricultura, se encuentran desaprovechadas, principalmente por la concentración de la propiedad, la violencia en el campo y los costos de producción. Hace apenas unos años, era impensable la importación de frutas o verduras, productos lácteos o cereal, arroz o maíz. De seguir así, a mediano plazo, el consumo de alimentos importados, terminará encareciendo la canasta familiar, de manera que se hará impagable, cayendo en el círculo de pobreza campesina vs carestía urbana, que ya se evidencia.
*Las opiniones expresadas en este texto son responsabilidad exclusiva de su autor y no representan para nada la posición editorial de Pulzo.
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