Uno de ellos habló con Semana y contó que, aunque tenía programada su salida el martes pasado, solo se iría hasta este viernes en la noche, pero mientras tanto tuvo que volver a ocupar su habitación en el mismo hotel.

El turista afirma que expuso su caso a la agencia que le propició el viaje, viendo que allá no tenía el dinero para pagar las noches que le quedaban, pero solo le respondieron que en su situación debía haberse ido a un albergue.

La revista cuenta que cada noche en el hotel cuesta 300.000 pesos y que la administración le dio la oportunidad de pagar la mitad e irse, pero no la ha tomado viendo que “necesita seguir ocupando la habitación y no pagar por ella porque, por un lado, no cuenta con el dinero y porque, por el otro, está en dicho hotel por fuerza mayor”.

Los turistas también se quejan de que en los hoteles estarían sin posibilidad de bañarse debido a la falta de agua y luz. Además, para el momento en que abandonen el sitio ya estarían debiendo 900.000 pesos, por lo que piden que se apliquen las políticas de protección al turista para encontrar una solución.

De acuerdo con Blu Radio, el alojamiento no es el único gasto del que los turistas se han quejado mientras esperan con su equipaje en las calles. También dicen que las comidas cuestan unos 30.000 o 35.000 pesos.

Turistas, más necesarios que nunca para San Andrés

Mientras tanto, y aunque la situación sigue sin solucionarse del todo, los hoteleros de San Andrés hicieron un llamado para que los visitantes no dejen de ir al archipiélago, informó Portafolio.

Aunque los hoteles sufrieron algunos daños por el impacto del huracán, los empresarios resaltaron que los más afectados fueron sus trabajadores, cuyas casas en muchos casos quedaron afectadas de manera importante.

Según ellos, el sector ya había sufrido un golpe significativamente fuerte por la pandemia y advierten que truncar su reactivación en un momento tan delicado sería desastroso. Por eso, reconocen lo importante es recuperar la confianza de los turistas, pues en su regreso está la clave para la recuperación de San Andrés.