Ese informe preliminar pudo alarmar a algunos colombianos por la intensidad del supuesto sismo, que en el país se considera fuerte y puede generar preocupación en algunas personas.

Además, esa magnitud también sería suficiente para que se sintiera en otras partes del país, pese a la hora en la que sucedió. Sin embargo, en redes sociales no hubo reportes y tampoco se dispararon alarmas de organismos de emergencias.

No obstante, la autoridad geológica corrigió la intensidad en su boletín actualizado, donde disminuyó significativamente la intensidad, a solo 3,7 grados, aunque con una superficialidad que permitiría que se sintiera aún en sitios alejados al epicentro.

El epicentro fue el municipio de Agustín Codazzi, en el Cesar, cerca a la frontera con Venezuela.

El Servicio Geológico Estadounidense, que suele dar cuenta de temblores incluso menores a 3 grados en algunas partes del mundo, no mostró alerta alguna por el supuesto movimiento telúrico durante la madrugada del jueves, confirmando que la intensidad inicial no era la correcta.