El documento, que si es aprobado por el Legislativo prohibiría el castigo físico, humillante y degradante en contra de los niños y niñas en el país, pasó a ser estudiado por una subcomisión debido a varios argumentos en contra con los que pidieron archivarla; entre ellos, que podría haber una duplicidad en la ley porque en Colombia ya se castiga el maltrato.

Efectivamente el maltrato sí está tipificado y tiene una sanción penal, destacó Alianza por la Niñez en un comunicado, por lo que explicó que la ley que están promoviendo no habla de esto, sino que se refiere al golpe con la mano, cachetada, correazo, coscorrón y baños con agua fría, que son conductas que la gente considera muy violentas, si son aplicadas en contra de sí mismos, pero que validan cuando se ejercen contra la niñez.

“Estas conductas no ameritan sanción penal y no se contempla por ningún lado enviar a un padre o madre a la cárcel o multarlo por castigar físicamente, pero la ley sí contempla dotar a las familias de herramientas pedagógicas y educativas que no vulneren la dignidad de sus hijos. El proyecto no equipara disciplina con un delito”, señaló la organización.

Destacó además que el proyecto no quiere que se deje de lado la disciplina hacia los menores de edad en el país, pero sí busca que esta disciplina no se ejerza con actos de violencia, dejando por fuera, obviamente, reglas, límites y permisos que se regulan desde el hogar.

“Se trata de establecer que la crianza debe darse sin recurrir a la violencia y esto no es algo cultural o de creencia, independiente de la cultura o fe de los padres, el castigo físico y los tratos humillantes traen consecuencias negativas para el desarrollo integral de los niños y niñas”, añadió Alianza por la Niñez Colombiana en el documento, e indicó que la ley no busca que todos los niños sean educados “igualitos”, pero sí que todos por igual sean protegidos de los golpes y los tratos crueles.