La iniciativa ya había sido aprobada en cuatro de los ocho debates necesarios y durante la discusión del quinto, en la Comisión Primera del Senado, la funcionaria señaló que el corazón de la reforma eran las listas cerradas, y sin ellas perdía sentido.

“Es decir, fortalecimiento de los partidos, no más política individual, no más violación de topes electorales. No fue posible porque la discusión jurídica es: como había sido votada negativamente en la cámara, no se podía revivir en el Senado”, dijo Gutiérrez en Noticias Caracol.

Para el Gobierno, imponer listas cerradas a los partidos es una manera de luchar contra la corrupción, y por eso insistió en ellas. Esto porque “a juicio de varios expertos, las listas abiertas, que se aplican hoy día casi todos los partidos, dan pie para que dineros ilegales ingresen a las campañas debido a los altos gastos que estas demandan y que en algunas ocasiones pueden llegar a los 10.000 millones de pesos”, señaló El Tiempo.

Además, la ministra señaló que el otro eje fundamental era “la participación del 50 % de las mujeres en las listas” y como ese tampoco fue posible, “no vale la pena continuar” con esa reforma.

En ese sentido, la senadora Paloma Valencia, del Centro Democrático, dijo, citada por Blu Radio, que la reforma se hundió por “los senadores que no quieren dar el lugar que les corresponde a las mujeres (listas cremallera) y que quieren insistir en la política corrompida de las microempresas electorales”.

Entre tanto, el senador de Cambio Radical Temistocles Ortega también le dijo a esa emisora que “hizo falta liderazgo del gobierno y un diálogo más efectivo con los partidos, para entender el significado de la reforma, más por el temor que, en algunos sectores, generan temas como la lista cerrada”.

La jefe de la cartera política informó que intentará llegar a un acuerdo político para buscar la reforma política que, a su juicio, el país necesita, y la presentaría el 20 de julio para el comienzo de la próxima legislatura.