La grave afirmación la hizo John Jairo Cárdenas, representante a la Cámara del Partido de la U, en declaraciones a La FM, al dar detalles de la reunión que sostuvieron con el diplomático.

Preguntado por esa emisora si se sintió amenazado por el embajador para que votara positivamente las objeciones de Duque a la ley estatutaria de la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), Cárdenas empezó por decir que iba a hablar “con franqueza” de lo que pasó en esa reunión.

Llama la atención la manera reverencial con que Cárdenas intenta revestir las delicadas palabras de Whitaker en un empaque de amabilidad y cordialidad, muy propio, además, del comportamiento diplomático.

“Primero, el embajador Whitaker nos invitó a su residencia. Él es una persona amable, pero en general le digo qué fue lo que ocurrió allí”, comenzó Cárdenas. “Él nos invitó a que votáramos las objeciones presidenciales, nos expuso algunas consideraciones. Insistió, obviamente, en que él no es abogado. Siempre nos insistió en eso. Dijo: ‘Yo no soy abogado’. Incluso, en algunos momentos, casi que se sintió congratulado por esa circunstancia.

Pero cuando los congresistas colombianos le expresaban sus análisis y sus reparos a las objeciones de Duque a la JEP, el embajador Whitaker hizo sus primeros avances: “Nos manifestó que eso era una leguleyada, que esos raciocinios jurídicos nuestros eran una leguleyada. Nos dijo que las cortes también se equivocaban. Que nosotros éramos un poder autónomo tan importante como la Corte [Constitucional] y que nosotros podríamos tomar otros caminos”, recordó Cárdenas en la emisora.

“Nos sugirió claramente que nosotros podríamos desconocer las decisiones de la Corte porque nosotros…, insisto, él consideraba que como poder autónomo podíamos hacerlo. Nos refirió, incluso, algunos antecedentes en Estados Unidos en donde las cortes se habían equivocado y el Congreso había tomado decisiones contrarias a ellas”, agregó el representante de la U, y agregó que “obviamente, los ejemplos que señaló no fueron precisamente los más afortunados”.

“¿Pero habló de certificación y de visas?”, le preguntaron en la emisora.

“Después de que nos dijo eso, nos expresó que para los americanos [estadounidenses] el amor se expresaba en dinero. Dijo: ‘Nosotros expresamos el afecto y el amor a través del dinero que entregamos. Y aquí ustedes están poniendo en peligro la extradición, que es una cosa para nosotros fundamental en la lucha contra el narcotráfico. Y les quiero decir que esto podría tener repercusiones en la ayuda del gobierno de Estados Unidos a Colombia’. Nos lo dijo con absoluta claridad”, respondió el parlamentario.

El periodista William Calderón le advirtió al representante que era “muy grave” lo que estaba diciendo, “porque no solo está asegurando que sí hubo una amenaza del embajador de Estados Unidos en Colombia a los congresistas de los efectos que podría tener para el país votar en contra de las objeciones de Duque a la ley de la JEP, sino que además sugirió desconocer a la Corte”.

Y para reafirmar esa observación, Cárdenas dijo: “Le vuelvo a repetir: él nos dijo que las consecuencias de esa decisión de negar las objeciones podrían, muy seguramente, afectar la cooperación económica de Estados Unidos con Colombia”.

“¡Eso es una amenaza!”, le dijeron en la emisora.

“Yo no lo quiero poner en esos términos. Yo simplemente le estoy indicando lo que el señor embajador Whitaker nos dijo en un tono amable, porque nunca empleó, digamos, un modo que yo pudiera calificar altisonante o etcétera, etcétera. El contenido se lo estoy diciendo literalmente”, insistió Cárdenas. “Nosotros reaccionamos diciéndole que no podíamos irnos en contra de la Corte, que eso era inaudito, que no podía él incitarnos a desconocer la Corte”.

“A todas luces, aunque usted trate de matizarlo, sí es una amenaza clara y es un pedido a desconocer a las cortes”, precisó Luis Carlos Vélez ante el cuidado del congresista de empaquetar en papel de regalo las graves palabras del embajador.