Si bien Daniel Coronell ha asegurado que en las próximas elecciones no votará en blanco, sino que lo hará contra Álvaro Uribe, considera que es prematuro manifestar cuál o cuáles precandidatos de la izquierda o de la centro-izquierda le gustan.

Sin embargo, en declaraciones a Pulzo, dedicó un espacio de su análisis a Gustavo Petro y a sus seguidores. Y llama la atención que lo primero que hace Coronell es destacar al líder de la Colombia Humana como “un gran candidato” que “está diciendo las cosas más determinantes en este momento. Es el que está poniendo los grandes temas de discusión sobre la mesa”.

“La gente puede estar de acuerdo o en desacuerdo con él”, dijo Coronell, pero subrayó que temas como “que haya emisión [de billetes], que se distribuya la vacuna de esta manera, que el modelo de energía sea el siguiente…” están en la conversación política de los últimos meses, que “se ha estructurado fundamentalmente sobre lo que dice Petro”.

Luego hizo énfasis en que “hay un tema que él [Petro] ignora, o le gusta, y es que muchos de sus partidarios piensan que la única alianza de ellos es con ellos mismos, y que todo el que no esté con Petro no es digno de estar con ellos, y entonces que ellos van a ganar por sí solos. Y eso es mentira”.

“Eso es un ejercicio de redes sociales en donde ellos se la pasan convenciendo a los convencidos”, agregó Coronell, y después hizo una curiosa metáfora: “Vulgarmente dicho, es un ejercicio masturbatorio que ellos tienen: ‘¡Ay, cómo crecemos, cómo crecemos!’, y llegan a un paroxismo”.

Y resulta que no, que son ellos mismos hablando con ellos mismos”, añadió, para después hacer una advertencia. “Con eso, si no hay alianzas fuertes, no hay posibilidad de victoria electoral. Ese es el gran problema: que con Petro no se puede y sin Petro no se puede”.

Coronell recordó que la izquierda “siempre ha tenido una vocación caníbal: en los años 70 surgió un movimiento que se llamaba la Unión Nacional de Oposición, y se juntaron los que eran troskistas con los que eran línea Moscú, con los que eran línea Pekín… Lograron armar un movimiento por primera vez y al momentico ya estaban devorándose entre ellos”.

“Después surgió un movimiento que se llamaba Firmes, que trataba de recoger toda esa izquierda desde una perspectiva centrista y liberal, y también lo acabaron”, continuó en su retrospectiva el periodista. “Después trataron de juntarse alrededor de un gran liberal, que era Carlos Gaviria, exmagistrado de la Corte Constitucional. Era la persona que representaba unos valores éticos. También lo acabaron, empezando por Petro”.

Para Coronell, esa “vocación caníbal” es al mismo tiempo “una vocación minoritaria porque el hecho de que solo se puedan juntar con ellos mismos excluye la posibilidad de construir coaliciones, y resulta que el eje de la política moderna es la alianza de matices. Si se quiere, es el reparto equitativo de la inconformidad”.

“Uno nunca tiene todo lo que quiere, pero sí debe tender a lo mínimo que acepta y a lo máximo a lo que puede llegar”, explicó Coronell, y procedió a una comparación con lo que ha hecho, según él, Álvaro Uribe. “Eso que ha resultado tan complicado para la izquierda ha sido un juego de niños para Uribe: siempre ha podido armar esas coaliciones y siempre ha podido tener como masa crítica el centro para que incline el país a la derecha”.

Pero, puesto en un escenario en el que le tocara elegir entre Tomás Uribe y Petro, Coronell dijo que preferiría al líder de Izquierda. “Si me tocara escoger entre Tomás Uribe y Gustavo Petro, votaría por Gustavo Petro”.