En julio pasado, la Sala Especial de Juzamiento de ese alto tribunal había emitido la pena por el delito de corrupción al sufragante, pues se le acusaba de engañar a familias desplazadas para obtener votos durante su primera campaña a ese cargo, que ocupó entre 2012 y 2015.

En ese momento el alto tribunal dijo que el entonces candidato se comprometió por escrito con los representantes de unas 800 familias desplazadas por el conflicto armado que vivían en ‘Tierra Prometida’, un sitio de invasión en la ciudad de Valledupar, a evitar el desalojo del predio a cambio de votos que respaldaran su aspiración.

No obstante, ahora los magistrados de la Sala Penal encontraron que el documento que firmó con esas personas consistía en hacer cumplir una tutela par que no fuesen desalojados de la zona más no un ofrecimiento ilegal de beneficios para obtener votos, indicó Noticias Caracol.

Por eso, la promesa política de Monsalvo Gnecco tenía sustento en decisiones judiciales que podía hacer cumplir si llegaba al cargo, dijo la Corte Suprema.

De esta forma, dijo Blu Radio, el mandatario departamental saldría libre este mismo jueves primero de octubre y podrá volver a la Gobernación del Cesar a ejercer su cargo, para el que fue reelegido durante el periodo 2018-2022.

El mandatario es “hijo de Cielo Gnecco y delfín de su poderoso grupo familiar. […] Siempre ha sido considerado como el heredero de la maquinaria de su familia, cuyo auge se dio hacia los años 80 cuando llegaron al departamento a invertir en bombas de gasolina y tractomulas para el transporte de carbón”, reseñó El Espectador.