Una de esas frecuencias fue Caracol Radio, en donde Restrepo aseguró, este martes por la mañana, que las palabras del Vélez fueron desobligantes. Lo afirmó por la memoria de su hijo muerto hace un año.

Pero, según la mujer, que no ha podido regresar al país pese a haber conseguido ayuda económica para hacerlo, fue lo menos grueso que le habría dicho Vélez.

Además del comentario de que nunca pensó que “estuviera tan buena”, Restrepo acusa a Vélez de haberle dicho también: “Usted tiene unas tetas muy grandes, unas tetas muy buenas. Un culo grandísimo”.

El contexto en el que se habrían producido estas afirmaciones del diplomático, que, de ser ciertas, lo pondrían en serios problemas, no solo en la cancillería, sino por el deterioro de su imagen ante los colombianos, especialmente entre los que sufren fuera del país y no han podido regresar por el coronavirus, lo resumió Restrepo en la emisora.

Dijo que se comunicó con el cónsul para pedir ayuda de alimentos cuando empezó la crisis por el COVID-19. “Es lo primero que uno piensa: buscar ayuda, refugio, al verse en un estado en que no tiene medios para hacerlo”, dijo Restrepo.

En adelante, la mujer se refiere a Vélez solo como “él”: “Él me dice que en ese momento el consulado está trabajando con las uñas y me empieza a dar unos números de teléfono para que yo me comunique y busque ayuda, porque él no tiene los medos”, agregó la colombiana.

“Me comunico de nuevo con él y le digo que hay una entidad que me va a prestar ayuda, pero que tengo que esperar. Me veo en una situación bastante precaria y le pido que por favor me colabore”, recordó Restrepo. “Él me dice que si yo me puedo acercar al consulado, pero yo aquí no conozco nada. En ese momento estaba prácticamente nula de a dónde dirigirme”.

Según Restrepo, el cónsul se ofreció a ir hasta su casa. La mujer también sostuvo que Vélez, en días anteriores, le había pedido que le mandara una foto por teléfono. “Para saber quién era yo, y lo hice. Cuando él ya ve quién soy yo, me dice que se va a reunir conmigo, y va y me hace un mercado de 30 euros, el cual paga con la tarjeta de él. Me dice que porque el consulado en ese momento no le está prestando la ayuda para él poderme dar el beneficio”.

“Cuando llegamos a donde yo me estoy refugiando, donde me estoy quedando, al bajar los paquetes, me dice: ‘No, ¿pero le digo algo?: yo jamás pensé que usted estuviera tan buena. Usted tiene unas tetas muy grandes, unas tetas muy buenas. Un culo grandísimo’. Yo me quedo estupefacta y me digo: ‘Dios, si este es el señor que está dando ayuda por medio de un consulado, ¿qué me espera? ¿Qué puedo yo esperar aquí? ¿Acceder a lo que él pretende para yo poder salir de nuevo a mi país?”, añadió Restrepo en su relato.

“Me quedé callada desde ese momento hasta ahora, porque siempre tuve la ilusión de que iba a poder retornar a mi país. Siempre estuve en comunicación, siempre quise hablar con ellos sin tener una respuesta buena”, lamentó.

También sostuvo que Vélez le dijo: “Si usted se deja ayudar, y hace bien las cosas, le puedo colaborar”.

“Tengo un hijo que murió hace un año y pongo delante de todos, de frente de verdad, que esas fueron las palabras del señor”, dijo en su primera denuncia en Zoom: