Claudia López dijo en Blu Radio que no quiere quitarle la vacuna contra la COVID-19 a un profesional de la salud, pues ella tiene 51 años (o sea no es población en riesgo) y no tiene comorbilidades como obesidad, hipertensión diabetes o enfermedades cardiovasculares.

Ahí, el periodista Néstor Morales le preguntó si el antecedente de cáncer no era suficiente para que ella recibiera dosis contra la COVID-19 en la primera etapa del plan de vacunación.

“Me corchas; no sé si por ese antecedente de cáncer… Yo creo que es para cáncer activo, gracias a Dios ya superé el cáncer”, respondió la alcaldesa de Bogotá, que reconoció que por su trabajo tiene alto riesgo de contagiarse.

La mandataria de la capital fue diagnosticada con cáncer de seno en 2013; una época muy difícil en su vida, pues en ese momento la Unidad de Protección le advirtió que su vida corría peligro por sus señalamientos contra el exgobernador de La Guajira ‘Kiko’ Gómez.

No obstante, la burgomaestre salió ilesa de esa enfermedad, leugo de varios tratamientos y una cirugía.

López aseguró en la emisora que lo único que la tienta a vacunarse sin turno es demostrar que la vacuna de AstraZeneca es segura, pues contó que muchos ciudadanos la ha rechazado, luego de que se confirmara que en muy pocas personas ha provocado trombos.

“A pesar de nuestro riesgo que es alto, sin duda, no estamos priorizados en el plan de vacunación y yo no tengo problema en esperar. Lo único es que yo sí estaría tentada a decir: ‘Vacunémonos todos con AstraZeneca”, porque no puede ser que nos estén rechazando esas vacunas”, afirmó.

La posición de la alcaldesa López es la misma del presidente Iván Duque, que ha dicho que quiere esperar su turno, pese a que hasta el ministro de Salud le insistió en que se vacunara.