Como Bogotá ya superó el segundo pico de la pandemia, desde los primeros días de febrero se levantaron casi todas las restricciones para que la economía continuara su reactivación progresiva. Casi todos los establecimientos comerciales de la ciudad pueden operar teniendo en cuenta los controles de aforo, pero solo lo pueden hacer máximo hasta las 11:00 p.m.

Sin embargo, algunos sectores de la economía en Bogotá deberán esperar bastante tiempo para reabrir sus puertas como antes de que llegara el coronavirus al país. Tal es el caso de las discotecas, gremio que ya acumula casi once meses sin poder atender clientes en sus instalaciones.

Claudia López se refirió sobre su reapertura en una reunión que tuvo con varios representantes de la Federación Nacional de Comerciantes (Fenalco), la misma en la que anunció que el pico y cédula podría levantarse en un par de semanas. En la mesa de diálogo, voceros de los diferentes gremios le manifestaron a la mandataria sus preocupaciones en torno a la nueva normalidad y las ayudas que necesitan del Distrito para que su reactivación sea la esperada.

Cuando el representante de las discotecas le preguntó a la alcaldesa sobre el momento en el que podrían reabrir, López fue clara y le advirtió que eso no pasará en un futuro cercano. La mandataria fue más allá y le anticipó que ese tipo de lugares serán los últimos en retornar a la normalidad, ya que deberán esperar hasta que aproximadamente la mitad de ciudadanos estén vacunados contra el coronavirus.

Todo ese sector (discotecas) no tiene la menor probabilidad de volver hasta que no logremos avanzar en vacunación. La correlación es directa al avance de la vacunación. Mientras no tengamos siquiera la mitad de la población vacunada. No es una decisión de Colombia. Así ha sido en todo el mundo. En todo el mundo sigue suspendido (el regreso de las discotecas). Es un desastre porque es el primer sector que cerró y va a ser el último en abrir. No hay nada que hacer”, le advirtió López al comerciante.

El representante de las discotecas le insistió a la alcaldesa que evaluara la posibilidad de dejarlos operar desde la tarde, para que pudieran completar ocho horas de servicio en la noche. Sin embargo, López le respondió: “No va a pasar. Prefiero ser muy franca. Es la naturaleza de la rumba lo que hace la actividad muy riesgosa, no el horario de la rumba”, concluyó la mandataria.

Cabe recordar que, desde finales del año pasado, los únicos habilitados para vender licor a la mesa son los gastrobares.