Higgins Villanueva es el mandatario de Juan de Acosta (Atlántico), que no alcanza a llegar a los 20.000 habitantes, o sea que ocupa los últimos lugares en densidad demográfica de la larga lista de más de 1.100 municipios del país, pero sí les deja a todos una buena enseñanza.

El mandatario local llevó a su hijo, a un sobrino y a un amigo de ellos ante las autoridades por haber infringido las órdenes que hay en el país de aislamiento preventivo para enfrentar la pandemia del coronavirus.

“Hoy, cómo primera autoridad de policía del municipio conducí hasta la estación de policia a mi hijo, mi sobrino y a un gran amigo, quienes fueron evidenciados irrespetando las normas decretadas”, contó el mandatario en Twitter.

Después explicó en esa misma red social. “Mis familiares son los primeros llamados a respetar las medidas, no permitiré que por disfrutar de unos tragos pongan en riesgo la vida de los habitantes de nuestro pueblo”.

“Se les impusieron comparendos a todos, también un acta de compromiso y se les dio trabajo social en la comunidad. No pudimos trasladarlos a la Fiscalía para ponerlos a disposición porque no fueron capturados en flagrancia. El hecho ocurrió el Día del Padre y del video me enteré fue anoche”, agregó Higgins Villanueva en El Heraldo.

“Yo tengo otros hijos pequeños y él también puede traer el virus si llega a cogerlo. Yo lo que hice fue que busqué a la Policía para que lo pusieran a disposición”, agregó en el mismo medio el alcalde.

Calificó su decisión como “precedente” para el resto de la comunidad, con el fin de que acate las normas y decisiones del municipio. “Si lo hice con mi hijo, lo voy a hacer con el resto de la comunidad”.

La actitud del alcalde de Juan de Acosta fue bien recibida por sus conciudadanos, al punto de que tomaron con indulgencia el error de dicción del mandatario y le aplaudieron lo que hizo con sus familiares.