Ambas compañías emitieron un comunicado el pasado miércoles en el que explican los resultados obtenidos en ensayos clínicos realizados en 45 adultos, entre los 18 y 55 años.

Según las empresas, la primera fase de la vacuna contra el COVID-19 llamada  BNT162b1 respondió positivamente a la inmunización, aunque en algunos casos con efectos secundarios como fiebre y dolores locales en donde fue inyectada, pero no se detectó una reacción grave.

Dentro del comunicado, la jefa de investigación y desarrollo de vacunas de Pfizer, Kathrin Jansen, dijo que los datos clínicos son positivos y que los trabajos se están llevando a cabo con la máxima urgencia.

Así mismo, informó que el plasma convaleciente se extrae de la sangre de personas que han sido infectadas con SARS-CoV-2 y que se han recuperado. 

“Es capaz de generar una respuesta de anticuerpos neutralizantes en humanos a niveles mayores o iguales a los observados en sueros convalecientes, y lo hace a dosis relativamente bajas”, comentó Ugur Sahin, director ejecutivo de BioNTech.

Pfizer y BioNTech prevén usar la información recabada para llevar a cabo una prueba mucho más amplia, con hasta 30.000 participantes, y que esperan comenzar a finales de julio. Además, presentaron los datos del estudio para que sea revisado por otros expertos y exista la posibilidad de ser publicados en una revista científica.

Tras el comunicado, las acciones del gigante del sector, Pfizer ,reportaron una subida del 3,21% en Wall Street.