Según The New York Times, la sugerencia la hizo Trump en los días en que renunció el exjefe de seguridad Michael Flynn, también implicado en el caso de la supuesta relación del mandatario estadounidense con agentes rusos para favorecer su campaña presidencial.

Comey estaba en la Oficina Oval, en la Casa Blanca, reunido con Trump y otros altos funcionarios, como el fiscal, Jeff Sessions, y el vicepresidente, Mike Pence. En el encuentro discutieron sobre temas de seguridad y amenaza terrorista. Al terminar el diálogo, el presidente les pidió a todos que salieran del recinto, menos al entonces jefe del FBI.

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Ya solos en la oficina, Trump empezó el nuevo diálogo condenando las filtraciones que se hacían a los medios de comunicación y le sugirió poner tras las rejas a los periodistas que difundieran información clasificada. Luego, el mandatario se refirió a la discusión de fondo, sobre Flynn.

Luego de escribir un memorando en el que se resumía la reunión, Comey se lo presentó a altos oficiales del FBI. Todos ellos sintieron que los comentarios de Trump tenían la intención de interceder en la investigación, pero decidieron mantener el contenido de la conversación en secreto y no revelarla ni siquiera a quienes estaban trabajando en el caso de la relación de Trump con Rusia.

Según New York Daily News, la polémica sugerencia de Trump es una muestra evidente de un “lado más oscuro” de sus críticas a los grandes medios sobre el cubrimiento de las noticias. El mismo diario recuerda que solo 3 días después de la conversación que sostuvo con Comey, tildó a los medios de ser “enemigos del pueblo estadounidense”, una frase que a muchos les recordó los tiempos de la extinta Unión Soviética.

La llegada de Petro a la Casa Blanca

El presidente Gustavo Petro llegó este martes 3 de febrero en la Casa Blanca con un objetivo puntual: reiniciar la relación con Donald Trump y dejar atrás el clima de tensión que marcó los primeros meses del vínculo entre ambos gobiernos. Este fue el primer encuentro y posiblemente el único cara a cara entre los dos mandatarios. Cabe resaltar que la reunión se da tras una llamada telefónica inesperada el pasado 7 de enero, en la que acordaron verse en Washington. Desde entonces, tanto Petro como Trump han bajado el tono en público, conscientes de que una confrontación abierta no beneficia a ninguno.