A pocas horas de una esperada reunión con los líderes demócratas del Congreso, Chuck Schumer y Nancy Pelosi, Trump volvió a acusarlos de oponerse en detrimento de los intereses del país.

“No quieren seguridad fronteriza. Quieren fronteras abiertas para que cualquiera pueda entrar. Esto trae crimen y enfermedad a gran escala”, tuiteó Trump.

El muro se construirá (…) Si los demócratas no nos dan los votos para proteger a nuestro país, el ejército construirá las secciones restantes del muro”, agregó.

Schumer, líder de los demócratas en el Senado dominado por los republicanos, y Pelosi, quien se espera que asuma la presidencia de la Cámara de Representantes en enero, tienen una cita con el mandatario en la Casa Blanca a última hora de la mañana.

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Esta reunión marcará el inicio de duras negociaciones sobre la ley de presupuesto que debe aprobarse antes del 21 de diciembre.

Un fracaso de las negociaciones llevaría a un “cierre” parcial del gobierno en vísperas de las vacaciones de fin de año, esto es, la parálisis de algunas administraciones por falta de fondos.

Los republicanos son actualmente mayoría en el Congreso. Pero una ley de presupuesto debe ser aprobada por 60 votos en el Senado, donde el oficialismo cuenta con 51 de los 100 escaños.

Y a partir del 3 de enero, los demócratas recuperarán el control de la Cámara luego de su triunfo en las elecciones de mitad de mandato de noviembre, lo cual no los motiva a ceder a las exigencias del presidente republicano.

Los demócratas proponen destinar 1.600 millones de dólares para seguridad fronteriza, pero han sido muy claros: no se trata de usar estos fondos para financiar el muro, promesa insigne de la campaña electoral de Trump.

La llegada de Petro a la Casa Blanca

El presidente Gustavo Petro llegó este martes 3 de febrero en la Casa Blanca con un objetivo puntual: reiniciar la relación con Donald Trump y dejar atrás el clima de tensión que marcó los primeros meses del vínculo entre ambos gobiernos. Este fue el primer encuentro y posiblemente el único cara a cara entre los dos mandatarios. Cabe resaltar que la reunión se da tras una llamada telefónica inesperada el pasado 7 de enero, en la que acordaron verse en Washington. Desde entonces, tanto Petro como Trump han bajado el tono en público, conscientes de que una confrontación abierta no beneficia a ninguno.