Francia atraviesa una nueva crisis social por el aumento del costo de vida, las dificultades en la educación pública y el deterioro de los servicios del Estado. Las manifestaciones, que comenzaron con estudiantes de secundaria en septiembre de 2026, se extendieron a trabajadores, sindicatos y otros sectores inconformes con la situación económica y las decisiones del Gobierno del presidente Emmanuel Macron.
(Ver también: Familia vive drama: buscan repatriar el cuerpo de un joven Colombiano que murió ahogado en Francia)
El descontento alcanzó uno de sus puntos más altos el sábado 17 de octubre, cuando cientos de miles de personas salieron a las calles de más de 100 ciudades francesas. Según el Ministerio del Interior, cerca de 550.000 ciudadanos participaron en las movilizaciones, mientras que los organizadores calcularon una asistencia de aproximadamente 800.000 personas. Aunque numerosas marchas transcurrieron pacíficamente, otras terminaron en enfrentamientos, saqueos e incendios.

¿Por qué están protestando en Francia?
Uno de los principales motivos es el encarecimiento de la vida, que afecta el presupuesto de los hogares por los precios de los alimentos, los combustibles y la vivienda. A esto se suma la preocupación por la precariedad laboral, la desigualdad económica y los posibles recortes contemplados en las discusiones presupuestarias para 2027.
El movimiento también tiene un componente educativo. Desde septiembre, estudiantes de secundaria comenzaron a denunciar la falta de profesores, las aulas sobrecargadas y el deterioro de las instalaciones escolares, con reportes de mobiliario dañado y problemas de mantenimiento en algunos establecimientos.
Con el paso de las semanas, las manifestaciones sumaron el respaldo de sindicatos, entre ellos la Confederación General del Trabajo (CGT), docentes y trabajadores que reclaman mejores condiciones laborales, mayor financiación para los servicios públicos y respuestas concretas de las autoridades. Las exigencias también incluyen mejoras salariales y protección del poder adquisitivo.
Más de 2.400 detenidos y cientos de policías heridos
La jornada del 17 de octubre estuvo marcada por disturbios en ciudades como París, Lyon, Marsella y Limoges. Entre los hechos reportados figuran saqueos a comercios, incendios y daños en edificios públicos, incluida la alcaldía de Limoges.
De acuerdo con el balance divulgado por las autoridades francesas, más de 2.400 personas fueron detenidas y cerca de 1.000 agentes resultaron heridos durante los enfrentamientos. Las cifras pueden variar según el momento del reporte y la entidad que las divulga.

También se han reportado lesiones graves entre manifestantes, incluido un adolescente que perdió una mano tras un incidente con una granada durante las protestas estudiantiles. El caso reavivó las críticas sobre el uso de armas antidisturbios y la actuación policial.
(Ver también: Autoridades investigan hallazgo de cinco recién nacidos fallecidos en una vivienda de Orange, Francia)
¿Qué medidas ha tomado el Gobierno?
Ante la escalada de violencia, el primer ministro Sébastien Lecornu planteó la posibilidad de imponer toques de queda limitados en determinadas zonas, mientras algunas autoridades locales restringieron las concentraciones públicas. Macron condenó los actos violentos y pidió diferenciar entre quienes protestan pacíficamente y quienes participan en ataques y saqueos.
La situación mantiene la presión sobre el Gobierno francés, que debe responder a las demandas sociales en medio de la incertidumbre política previa a las elecciones presidenciales de 2027.
* Pulzo.com se escribe con Z
LO ÚLTIMO