Wickremesinghe encabezó una reunión de emergencia con altos mandos de las fuerzas de seguridad y miembros del gobierno poco después de los primeros atentados.

En una intervención posterior, haciendo resumen de la jornada, Wickremesinghe reveló que las fuerzas de seguridad habían recibido avisos de posibles ataques en el país, “pero no se le prestó la suficiente atención al asunto”, algo que debe ser investigado.

Pero antes que nada lo que debemos hacer es asegurarnos de que no se desestabiliza el país“, sentenció.

Por ahora, ningún grupo terrorista ha reclamado la autoría de los atentados coordinados contra iglesias y hoteles en la ciudad de Colombo. Sin embargo, las autoridades de Sri Lanka atribuyeron el ataque al grupo islamista National Thowheet Jama’ath (NTJ).

Una nota difundida el 11 de abril, a los altos rangos de la policía de Sri Lanka, alertaba que el NTJ preparaba atentados contra iglesias y la embajada de India en Colombo. Esta información estaba basada en un aviso de “una agencia de inteligencia extranjera”.