A pesar de las difíciles condiciones médicas que ambos padecían por culpa del coronavirus, los esposos England hacían todo lo posible para pasar algunos momentos juntos durante su incapacidad, indicó la clínica en su página oficial de Facebook.

Varios enfermeros del centro hospitalario, adicionalmente, aseguraron que Michael caminaba todos los días hasta la habitación de Gillen, que lo esperaba ansiosamente para que se tomaran una taza té.

El personal sanitario del Leicester Royal Infirmary también permitió que los dos ancianos –que llevan casados cerca de 61 años- comieran juntos, para que se apoyaran mutuamente en medio de esta situación.

Michael, a quien en un principio le dieron solo 48 horas de vida, manifestó que siempre lucho por mejorarse para cuidar a su esposa y no dejarla sola. “En primer lugar, quiero estar allí para Gillian”, agregó.

“No puedo describir la amabilidad de todo el personal que hizo que nuestra estadía en el hospital fuera tan cómoda. Mientras estuve aquí, realmente, no me he perdido de nada porque he visto todos los días a mi mujer”, expresó el hombre al ser dado de alta.

Los esposos England salieron la semana pasada del centro médico cogidos de la mano después de superar satisfactoriamente la enfermedad respiratoria, que ha causado más de 45.500 muertes en el Reino Unido.