Qamar mató a los militantes cuando asaltaron su casa la semana pasada en un pueblo del distrito de Taywara, en la provincia central de Ghor. “Ya no les tengo miedo y estoy lista para luchar contra ellos de nuevo”, dijo la adolescente a la AFP por teléfono desde la casa de un familiar. 

Los talibanes llegaron cerca de la medianoche, relató y agregó que ella estaba dormida en su habitación, con su hermano de 12 años cuando escuchó que se abría la puerta de la casa

“Mi madre corrió para detenerlos pero para entonces ya habían roto la puerta”, precisó la joven. “Sacaron a mi padre y a mi madre y les dispararon varias veces. Estaba aterrorizada”. 

Pero momentos después, “la ira me invadió. Cogí el arma que teníamos en casa, fui a la puerta y les disparé”.

Qamar Gul explicó que su hermano ayudó cuando uno de los insurgentes, que parecía ser el líder, trató de defenderse disparando también. “Mi hermano me quitó el arma y le disparó. El combatiente huyó herido pero regresó más tarde”, prosiguió. 

Para entonces, varios aldeanos y milicianos progubernamentales habían llegado a la casa. Los talibanes finalmente huyeron tras un largo tiroteo.

Los funcionarios dijeron que los talibanes habían venido a matar al padre, que era el jefe de la aldea, porque apoyaba al gobierno

Los insurgentes matan regularmente a aldeanos sospechosos de ser informantes del gobierno o de las fuerzas de seguridad.

El distrito de Taywara, donde se encuentra la aldea, es una zona remota con comunicaciones esporádicas y escenario de enfrentamientos casi diarios entre las fuerzas gubernamentales y los talibanes.

Qamar Gul comentó que su padre le había enseñado a disparar un rifle de asalto AK-47.

“Estoy orgullosa de haber matado a los asesinos de mis padres”, dijo, pero lamentó no haber podido despedirse de ellos. “Después de matar a los dos talibanes, fui a ver a mis padres, pero no respiraban. Me siento triste, no pude decirles adiós”.

Los afganos han inundado las redes sociales para alabar a la joven y una foto de ella, con un pañuelo en la cabeza y sosteniendo un AK-47 ha sido ampliamente compartida.

Cientos de personas han pedido al gobierno que la proteja. “Exijo que el presidente ayude a trasladarla a un lugar seguro, ya que su seguridad y la de su familia están en riesgo”, escribió en Facebook Fawzia Koofi, destacada activista de los derechos de las mujeres y exlegisladora.

El presidente Ashraf Ghani también elogió a la adolescente por “defender a su familia contra un enemigo despiadado”, dijo a la AFP su portavoz Sediq Sediqqi. 

Por su parte, un portavoz talibán confirmó que se había llevado a cabo una operación en la zona del ataque, pero negó que ninguno de los combatientes del grupo hubiera muerto a manos de una mujer.