La conmovedora historia tiene un final feliz, pues Jen ya tiene a uno de los menores en casa con ella y su esposo, mientras el otro sigue fortaleciéndose en un hospital, de acuerdo con el informe de CBS Evening News.

La mujer dio a luz a sus hijos estando infectada con coronavirus, por lo que no tuvo tiempo de compartir con los bebés, que fueron arrebatados de su lado, por seguridad, inmediatamente.

Su esposo, Andre, no pudo acompañarla al parto, porque se enteró que también era positivo para COVID-19 justo después de que su esposa rompiera fuente. “Ella me dijo: ‘Te amo. No sabemos si esta es la última vez que nos veremos’”, recordó el papá de Mitchell y Maksim.

Luego de tres semanas monitoreando a sus bebés remotamente y viendo a enfermeras darles de comer, la pareja pudo reencontrarse con ellos en un emotivo momento que quedará para siempre en sus mentes.

Actualmente, Maksim está en casa y su mamá lo alimenta antes de salir a ver por cinco horas a su otro hijo, que permanece hospitalizado.