En medio de una transmisión televisada, Pence recibió públicamente la vacuna contra el coronavirus desarrollada por Pfizer y BioNTech, primera en ser aprobada en Estados Unidos, en un intento de convencer a los ciudadanos sobre su eficacia y seguridad.

“No he sentido nada. Bien hecho”, manifestó el vicepresidente. El acto se llevó a cabo en la Casa Blanca, donde también le aplicaron el tratamiento a su esposa, Karen, y al director general de Salud Pública del Gobierno estadounidense, Jerome Adams.

Aunque no asistió al evento, Donald Trump, escéptico durante mucho tiempo sobre la gravedad de la pandemia y quien actualmente puede ser inmune al virus luego de haberlo contraído, precisó que espera recibir la vacuna en el momento adecuado.

El presidente electo Joe Biden, entre tanto, anunció esta semana que se vacunará públicamente el próximo lunes para persuadir a los escépticos a que se sumen a esta iniciativa, que ayudaría a controlar la propagación del COVID-19.

FDA autoriza vacuna de Moderna contra el coronavirus

La Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA), ente que regula la comercialización de fármacos en Estados Unidos, autorizó este viernes el uso de la vacuna contra el coronavirus de la biotecnológica Moderna.

“Con dos vacunas disponibles para la prevención de la enfermedad, hemos dado otro paso crucial en la lucha contra esta pandemia global, que está causando un gran número diario de hospitalizaciones y muertes en el mundo”, afirmó Stephen Hahn, director de la FDA.

El secretario de Salud y Servicios Humanos del país norteamericano, que es el más afectado con la emergencia sanitaria, aseguró que la próxima semana se distribuirán 5,9 millones de dosis de la vacuna de Moderna y otros 2 millones de la de Pfizer.

 

La llegada de Petro a la Casa Blanca

El presidente Gustavo Petro llegó este martes 3 de febrero en la Casa Blanca con un objetivo puntual: reiniciar la relación con Donald Trump y dejar atrás el clima de tensión que marcó los primeros meses del vínculo entre ambos gobiernos. Este fue el primer encuentro y posiblemente el único cara a cara entre los dos mandatarios. Cabe resaltar que la reunión se da tras una llamada telefónica inesperada el pasado 7 de enero, en la que acordaron verse en Washington. Desde entonces, tanto Petro como Trump han bajado el tono en público, conscientes de que una confrontación abierta no beneficia a ninguno.