Los masivos apagones acentuados desde el 7 de marzo obligaron al gobierno a activar un drástico plan de contingencia que incluye racionamientos eléctricos durante los próximos 30 días.

“El plan de 30 días de administración de carga ya entró en vigencia este domingo 31 de marzo”, dijo Maduro durante una cadena obligatoria de radio y televisión, sin precisar cómo funcionará.

“El gobierno bolivariano ha decidido mantener suspendidas las actividades escolares y se establece una jornada laboral diaria hasta las dos de la tarde en instituciones públicas y privadas”, informó más temprano el ministro de Comunicación, Jorge Rodríguez, al leer un comunicado oficial.

Tampoco se precisó por cuánto tiempo se prolongarán estas medidas, aunque Maduro estimó que las actividades escolares podrían restablecerse “entre martes o miércoles” de la semana que viene.

La medida se asemeja a las aplicadas durante los años 2016 y 2018 por Maduro aduciendo la reducción del caudal en la hidroeléctica Guri, que genera 80% de la energía al país, por efectos de la sequía.

La chispa del malestar por los recurrentes apagones se reflejó en manifestaciones dispersas en Caracas, varias de las cuales fueron reprimidas por grupos civiles armados chavistas.