Crews, al no saber qué era el objeto que encontró junto a su hija cuando caminaba por una playa cerca de su casa en la ciudad de Deal, en Inglaterra, publicó fotos en sus redes sociales para identificarlo, publica el diario The Sun.

La británica de 38 años publicó las imágenes en grupos dedicados a los fósiles y arqueología, pero nadie en las respuestas dijo que se trataba de una granada de la Segunda Guerra Mundial, agrega el mismo medio.

“Una mujer pensó que parecía vómito de ballena y dijo que yo podía averiguarlo pinchándolo con un alfiler. Dijo que saldría una bocanada de humo blanco”, expresó Crews.

Sin embargo, la mujer, unas horas después, descubrió que estaba ante algo mucho más peligroso, cuando el objeto estalló en llamas en su comedor. 

“Simplemente se convirtió en una bola de fuego. Mi hija gritó y salió corriendo por la puerta trasera. Agarré la granada y corrí con ella con los brazos extendidos hacia la cocina, donde la arrojé al fregadero”, detalló en The Sun.

La reacción de la británica fue salvar a su hija. Primero sacó a la pequeña al jardín y luego volvió a la casa para buscar a sus mascotas (tiene 4 gatos y 2 perros).

Los vecinos de Crews la ayudaron y llamaron a los bomberos, quienes confirmaron que se trataba de una granada de la Segunda Guerra Mundial, la cual se quemó en el lavaplatos, dañándolo y dejando la casa llena de humo, señala The Sun.

Me han dicho que no beba de los grifos porque algunos de los químicos de la granada podrían haber subido por ellos. Fue un bombero quien dijo que era una granada. Dijo que normalmente estaba cubierta con una capa protectora de cera”, finalizó la mujer.