Mariam, una dugongo de 8 meses rescatada el pasado abril, murió después de que veterinarios la trasladaran a un estanque especial cuando su estado se deterioró en la isla de Libong, en la provincia de Trat, informaron fuentes oficiales.

Los dugongos, como los manatíes, pertenecen al orden de los sirenios, que no comparten parentesco evolutivo con las focas, sino que sus parientes más cercanos son los elefantes.

“RIP Mariam”, escribió en su cuenta de Twitter el Departamento de Parques Naturales, Fauna y Flora, que más tarde precisó que, según la autopsia, la causa de la muerte es una “infección en la sangre” agravada por plástico en los intestinos.

Desde que fue rescatada de una playa de la provincia de Krabi (mar de Andamán) el pasado abril, el animal se convirtió en un fenómeno en las redes sociales por las fotos y videos que subían los veterinarios que la cuidaban.

El año pasado, una ballena piloto falleció debido a la obstrucción que le provocaron 80 bolsas de plásticos que fueron encontradas en sus entrañas en el sur de Tailandia.

Greenpeace ha denunciado que unas ocho millones de toneladas de basura van a parar todos años a los océanos.

En el vertido figuran billones de bolsas o fragmentos de plástico que causan también con periodicidad anual la muerte de miles de ejemplares de fauna marina.