Entre música, bailes, arengas y pancartas, los manifestantes, en su mayoría simpatizantes de Joe Biden, exigen el fin de la brutalidad policial contra los afroamericanos y esperan celebrar el final de la era de Donald Trump en la presidencia de Estados Unidos una vez se conozcan los resultados de las elecciones.

La protesta comenzó pasadas las 16.30 (hora local) en la llamada ‘Black Lives Matter Plaza’ (‘Plaza Las vidas negras importan’), una sección peatonal de la calle que lleva a la Casa Blanca y que fue renombrada con el nombre del movimiento después de la oleada de protestas contra el racismo que se tomó el país.

“Trump miente todo el tiempo” y “Remuevan a Trump”, decían las pancartas más grandes que se vieron en la zona, además de otras con mensajes más agresivos contra la brutalidad policiaca:

Todo comenzó con ambiente festivo, pero una hora después de su inicio hubo momentos de tensión cuando vehículos de policía empezaron a hacer sonar sus sirenas, lo que hizo que se parara la música y que los manifestantes se agolparan alrededor para tomar fotos.

La fuerte presencia policial se mantuvo, con decenas de agentes de policía, algunos de ellos en bicicleta, y la Casa Blanca permanece rodeada por vallas en un amplio perímetro que incluye los edificios aledaños del Departamento del Tesoro y del Executive Office Building, lo que hacen casi imposible vislumbrar la mansión presidencial desde la calle.

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En redes sociales identificaron a algunos de los manfiestantes como miembros de grupos antifascistas, o ‘antifas’, que estarían vestidos de negro y enmascarados:

Los comercios del centro de Washington están tapiados con planchas de madera ante la posibilidad de que se produzcan incidentes violentos, que hasta ahora se han limitado a pequeños conatos:

Hacia la medianoche en Colombia, la agencia Reuters reportaba agitación y múltiples marchas que, aunque pacíficas, mantenían el ambiente en una tensa calma en la capital estadounidense:

La llegada de Petro a la Casa Blanca

El presidente Gustavo Petro llegó este martes 3 de febrero en la Casa Blanca con un objetivo puntual: reiniciar la relación con Donald Trump y dejar atrás el clima de tensión que marcó los primeros meses del vínculo entre ambos gobiernos. Este fue el primer encuentro y posiblemente el único cara a cara entre los dos mandatarios. Cabe resaltar que la reunión se da tras una llamada telefónica inesperada el pasado 7 de enero, en la que acordaron verse en Washington. Desde entonces, tanto Petro como Trump han bajado el tono en público, conscientes de que una confrontación abierta no beneficia a ninguno.