El rumor fue tomando cada vez más fuerza, apoyado en algunas fotos sin contexto sobre algunos gestos de la traductora de la reunión de ambos mandatarios.

Estos fueron usados para decir que la mujer mostraba desconcierto por los dichos de Trump, algo que, aunque tampoco es descartable, sí es seguro que no fue por los dichos que le atribuyen.

En primer lugar, el presidente norteamericano sí hizo mención a Roma, pero no lo hizo con la traductora a sus espaldas y mucho menos dijo que ambos países “eran aliados desde la antigua Roma”.

En un aparte de la reunión, compartido por la cuenta oficial de la Casa Blanca en Twitter, se ve que el jefe de Estado lo que dice es otra cosa parecida, pero nunca fuera de un margen mucho más sensato: “Los Estados Unidos e Italia están unidos por una herencia cultural y política compartida que se remonta miles de años atrás, hasta la antigua Roma”, señaló.

Sobre la versión que hablaba de la equivocación con el apellido de su homólogo, más allá de una gran difusión, ninguna mostró pruebas. Esto tampoco consta en los videos de la reunión ni en la transcripción de los discursos, publicada por la propia Casa Blanca.