“Por casi tres años hemos estado construyendo una gigantesca campaña (estrella de la muerte)”, aseguró Parscale, agregando que “en unos pocos días comenzaremos a presionar fuego por primera vez”.
I didn’t give our campaign the name, Death Star, the media did. However, I am happy to use the analogy. The fact is, we haven’t used it yet. Laugh all you want, we will take the win!
— Brad Parscale – Download our Trump 2020 App today! (@parscale) May 7, 2020
Viendo el revuelo causado, el gerente explicó después que en realidad habían sido algunos medios los que hicieron la comparación, pero que estaba “feliz de usar la analogía”.
La ‘estrella de la muerte’ es una estación de combate estelar ficticia que pertenece al universo de Star Wars. En la historia fue creada como el arma definitiva, invencible y todopoderosa, pensada para someter a la galaxia. Sin embargo, en dos oportunidades fue destruida por los protagonistas, un grupo de rebeldes.
Justamente ese hecho es lo que causó la mayoría de las burlas, pues muchos le preguntaban a Parscale si sabía qué había sucedido al final con la magnánima ‘estrella de la muerte’:
Uh, you know what happened to the Death Star, right? https://t.co/9c7diYPzUJ
— David Corn (@DavidCornDC) May 7, 2020
Didn't the Death Star get obliterated at the end of the Star War series? @HamillHimself What strange messaging for a campaign, especially for the reason mentioned below as well. https://t.co/2NKkJmHkVI
— Kristin B. Frazee (@porndaughter) May 7, 2020
A raíz de esto, incluso bromearon con que podría haberla bautizado ‘Titanic’:
Brad Parscale, Trump's campaign manager, has adopted the nickname the 'Death star' for the Trump campaign.
Apparently the 'Titanic' had already been taken. pic.twitter.com/efaatRQROY
— Pitt Griffin (@pittgriffin) May 7, 2020
La llegada de Petro a la Casa Blanca
El presidente Gustavo Petro llegó este martes 3 de febrero en la Casa Blanca con un objetivo puntual: reiniciar la relación con Donald Trump y dejar atrás el clima de tensión que marcó los primeros meses del vínculo entre ambos gobiernos. Este fue el primer encuentro y posiblemente el único cara a cara entre los dos mandatarios. Cabe resaltar que la reunión se da tras una llamada telefónica inesperada el pasado 7 de enero, en la que acordaron verse en Washington. Desde entonces, tanto Petro como Trump han bajado el tono en público, conscientes de que una confrontación abierta no beneficia a ninguno.