Ese estimado se basa en los daños que los fuertes vientos les hicieron a 4 estructuras en la isla caribeña de St. Martin, que eran más fuertes y modernas que la estructura de Mar-a-Lago, ubicada en Doral, Florida, considerada como ‘rustica’ por parte de publicaciones como The Washington Post.

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El medio dice que hasta el momento no se sabe cuál será el destino de la mansión de Trump, que está avaluada en 16,9 millones de dólares (el precio bajó en los últimos meses, pues costaba 28 millones), y que otras propiedades del magnate presidente ubicadas en el mismo estado podrían sufrir con el paso de este huracán.

Hay que recordar cómo, en 1985, Trump adquirió esta propiedad que le pertenecía a la familia Kellog, los magnates de los cereales, mediante tácticas no muy rectas: como el precio en el que le vendían la propiedad le pareció demasiado alto, Trump amenazó con adquirir la propiedad de enfrente, construir un edificio allí y bloquearles la vista al océano. Finalmente, logró una considerable rebaja, recuerda Vanity Fair.

 

La llegada de Petro a la Casa Blanca

El presidente Gustavo Petro llegó este martes 3 de febrero en la Casa Blanca con un objetivo puntual: reiniciar la relación con Donald Trump y dejar atrás el clima de tensión que marcó los primeros meses del vínculo entre ambos gobiernos. Este fue el primer encuentro y posiblemente el único cara a cara entre los dos mandatarios. Cabe resaltar que la reunión se da tras una llamada telefónica inesperada el pasado 7 de enero, en la que acordaron verse en Washington. Desde entonces, tanto Petro como Trump han bajado el tono en público, conscientes de que una confrontación abierta no beneficia a ninguno.