Así lo recordaron en la emisión del martes 25 de junio, el mismo día en que murió, con un audio de una entrevista que le hizo Andrés López, de ‘A vivir que son dos días’.

“Lo que pasa es que yo vine a ‘6AM’, y de ñapa me dijeron que dirigiera ‘Radio reloj’, pero porque venía de Santa Fe y conocía esos productos populares. Pero yo veía que en ‘La luciérnaga’ pasaron varios periodistas muy buenos, pero muy serios. Y veía que había como una crisis. Estamos hablando de dos meses que llevaba ‘La luciérnaga’ (1992). Entonces un día fui y me le presenté a Peláez y le dije: ‘Hombre, yo quisiera hablar ahí’, y me dijo: ‘Con esa cara que usted tiene…’. Y yo le dije: ‘No, yo soy simpático, yo soy alegre, yo bailo con Cantinflas, yo soy divertido, yo…’ Y, con bastante, escepticismo Peláez me dijo: ‘Pero, no hay plata para eso’. Yo le dije, ‘no, yo me regalo. Yo firmo y yo me regalo’. Me dijo ‘¡con esa condición!’. Yo le dije ‘yo me regalo, yo no voy a poner problema. Yo trabajo gratis’”, le contó en su momento a López.

“Me dijo, ‘venga el lunes a ver qué pasa’, y me quedé 10 años felices de mi vida personal y profesional. ¡Qué ambiente, qué alegría! El día que no había ‘Luciérnaga’ yo lo lamentaba, porque yo salía riéndome, riéndome solo. Era una terapia deliciosa, y la pasé muy bien. Pero, evidentemente, yo nunca pedí que me pagaran por estar en ese programa. Nunca me ofrecieron tampoco, pero fui inmensamente feliz”, añadió.

Según Artunduaga, llegar a ‘mamar gallo’ era “una cosa que necesitaba el programa, y creo que fue bueno. Un día vino aquí una vicepresidenta Socorro, no recuerdo el apellido, caleña ella, y dijo ‘No es posible que a Artunduaga le paguen una plata importante por ser el serio de ‘6AM’, y por la tarde le coja lo que sabemos en ‘La luciérnaga’. ¿Qué seriedad puede tener al otro día? Hay que escoger’. Y yo dije que me quedaba con ‘La luciérnaga’. Caracol decidió que me quedaba en los dos programas y, en efecto, seguí en los dos programas”, relató el periodista sobre sus dos facetas dentro de la emisora.

Hablando sobre el tema también tuvieron en el programa del martes al mismo Peláez, quien confirmó lo que había dicho Artunduaga: “Como dice él, se ofreció. Y yo le dije ‘¿Si será usted capaz de aguantar? Porque ahí hay que aguantar’. Me dijo ‘listo’. Esa era una de las características de Édgar Artunduaga; un tipo echado pa’ delante. Un periodista incisivo. En alguna parte, y yo le recuerdo, le dijo a un periodista: ‘Vaya y hágale la entrevista, por ejemplo, a Gabriel de las Casas. O le saca la piedra o le saca noticia, pero algo le saca’. Esa era la instrucción de Édgar para sus colaboradores”, contó.

Al final, Peláez agregó que no sabía “si es que estaba muy necesitado, pero me dijo ‘¡Yo hago lo que sea! Y hago lo que sea y que me digan lo que sea que yo veo cómo funciona’”, refiriéndose al ‘cuero grueso’ que se necesita para compartir micrófonos con humoristas que pueden llegar a ser bastante ácidos.

Artunduaga falleció el 25 de junio cuando le dio un fulminante infarto camino a su noticiero en la emisora Huila Stereo, en Neiva.