El actor habló sobre su historia de vida en la más reciente emisión de ‘Se dice de mí’; allí comentó que acompañó a su mamá a visitar a una amiga que hacía parte de una comunidad autosostenible y terminó presenciando un exorcismo.

El procedimiento se lo iba a hacer un sacerdote a una niña, que al parecer estaba poseída por un demonio, y Andrés fue el escogido para sostenerla.

“Bajaba la cabeza y subía la cara, empezaba a gritar, no decía palabras, pero gritaba. De un momento a otro descolgaba la cabeza y volvía a levantar la mirada“, explicó el actor.

Toro estaba muy asustado con lo que veía, pues la mujer parecía “común y corriente”.

“No pudieron sacarle el domonio a la niña, pero Andrés sí quedó con esa angustia, decía: ‘Yo no sé, de pronto hasta ese demonio se me metió a mí’“, explicó en el programa Luz Marina González, madre del artista.

Ante la gran preocupación que se estaba apoderando de él, una amiga le habló de Jesús y el artista asistió a un encuentro religioso.

Termino yendo a un retiro cristiano, porque quiero que me saquen algo, porque quiero ver que me salga un clavo, un sapo… cualquier cosa. […] Llegó un muchacho diciendo: ‘Vea, esto es la Biblia, tiene tantos libros del antiguo testamento y tantos del nuevo’. Yo empecé a llorar como un loco, a llorar y a dejar un charco en el piso. Yo decía: ‘Qué me está pasando, esto qué es'”, narró.

El cambio que tuvo el artista a partir de eso fue grande, sin saber cómo, dejó de decir groserías y empezó a agradecerle a Dios por todo lo que le había dado.

“Lo primero que él me dijo fue: ‘Usted me dijo que yo iba a aclarar muchas dudas e iba a ser libre de todas esas cosas, pero usted no me dijo que yo iba a conocer a Jesús’“, detalló Mónica Olaya, amiga de Toro.

Este es el informe completo: