La compañía dejó de pagar un total de 530 millones de dólares a sus afiliados por concepto de subsidios por desempleo e incapacidades médicas entre 2014 y 2018, además de reclamar por este monto, el estado solicitó, luego de una auditoría, 119 millones de dólares más de castigo por el impago de estas obligaciones, informó el New York Times.

Sin embargo, un funcionario de la empresa destacó que Uber calificó las afirmaciones a las que llegó el gobierno estatal como ‘preliminares e incorrectas’.

“Los conductores son trabajadores independientes en Nueva Jersey y en todas partes”, dijo Alix Anfang, portavoz de la plataforma de servicios de transporte, indicó el periódico.

La noticia fue bien recibida por los representantes de los conductores, quienes aclaman por recibir mejores condiciones de trabajo, ya que es su única fuente de ingresos, agregó Seattle Times.

“Tengo clientes que son conductores de Uber que duermen en sus autos porque no pueden pagar las necesidades básicas, no pueden pagar un lugar para vivir. Eso no es aceptable”, mencionó al medio Shannon Liss-Riordan, representante de los trabajadores.