Para York, analista de Cycling News, el Jumbo-Visma es el equipo que desde que se reinició la temporada ciclística del 2020 le ha quitado la hegemonía al Ineos Grenadiers.

No obstante, en las etapas 5 y 6 de este Tour de Francia, se ha visto un protagonismo tímido del Ineos, cuando pegó un jalón hace tres días, al final de la etapa que no tuvo fugados, y en la del jueves, cuando impuso un paso firme pero no definitivo en la cuesta al alto de primera categoría, el penúltimo de la jornada.

Para York, aunque este fue un intento del Ineos por dominar, el esfuerzo fue tímido, pues permitió que ciclistas descolgados, como el colombiano Sergio Higuita, pudieran reconectar con el lote de 30 ciclistas que llegaron a la meta, lo cual también es un indicador de que no se anduvo a un ritmo como para reventar el pelotón y que ha contribuido para sea considerado por los aficionados como un Tour aburrido.

Otro que llegó al lote sin problema fue Tadej Pogacar, tercero de la general y quien se había quedado debido a una avería mecánica.

York asegura que los dos equipos han intentado mostrar las uñas, con un Jumbo Visma que emplea una estrategia a la que la analista se refiere como “proyecto miedo”, pero que falta verlos en cuestas realmente fuertes para saber quién está mejor.

“Ha habido un poco de roces de ‘sparring’ [argot de boxeo] entre los dos, pero los asaltos no han durado mucho y sospecho que han sido más tanteos que pruebas definitivas”, apunta Philippa York.

Para York, el leve dominio del Ineos Grenadiers de las etapas 5 y 6 “es más un intento del director deportivo Dave Brailsford de recordarles a todos que su equipo está presente”, puntualiza la analista de ciclismo.

Algunas voces, como el ciclista del Trek Segafredo Bauke Mollema, opinan que el Ineos impuso su ritmo para no dejar rezagado a su líder Egan Bernal, quien durante la etapa 6 le habría dicho a su equipo que no jalaran tan duro.