El directivo explicó en Blu Radio las causas que llevaron a la Dimayor a aprobar un calendario tan reducido, pues irá del 18 de julio a las primeras semanas de septiembre.

“Tenemos Copa Libertadores en marzo y septiembre, y debemos entregar estadios en mayo para la Copa América; eso nos limita muchísimo… Además, los recursos no siempre están disponibles para el fútbol femenino”, señaló inicialmente.

Y agregó que entiende los comentarios en contra de la realización de un torneo tan corto, al que las deportistas han tildado de vergonzoso”.

“Todo suena a disculpa y las jugadoras tienen razón en el tema de continuidad, pero las circunstancias no son normales y nos pone en una situación difícil”, argumentó.

Acto seguido, el máximo representante de la Dimayor dijo que está haciendo lo posible para revertir la situación a través de la consecución de fondos para armar una temporada similar a la masculina.

“Es una lástima que el fútbol femenino tenga que pagar y como siempre sea la cenicienta de todo esto, pero estamos trabajando para que esto no sea así; las jugadoras saben cuál es mi compromiso”, apuntó.

Por último, afirmó que “es posible la realización de una segunda liga colombiana a final de año, aunque advirtió que este es un tema que en su momento “será evaluado”.