Desde sus primeras convocatorias a la Selección Colombia de mayores (en 2011), el defensa paisa recibió fuertes criticas por algunos errores que cometió. Sin embargo, nunca contestó de forma grosera a las miles de burlas o insultos que recibió, por el contrario, siempre reflejó respeto y discreción.

Su esposa, Liliana Ortiz, le contó a El Espectador la forma en que Medina afrontó ese difícil momento en su carrera deportiva y aseguró que “nunca hizo un comentario, nunca se enojó y no hubo un solo reproche” ante esto.

Ortiz también dijo al medio que el dolor para el jugador lo causó el ver sufrir a su familia por lo que veían en redes sociales y que, además, les pidió que nunca le contestaran mal a nadie.

Para la compañera del jugador, su ida de Colombia a México, a jugar en el Monterrey, fue un alivio para la vida familiar que llevaban y el ambiente en el que vivían porque “pasó de ser la burla del país a ser alguien muy respetado en Monterrey. Siempre lo han visto con mucha admiración”. 

“Nunca contestó y nunca lo va a hacer. Es ajeno a las redes sociales. Es su forma de ser, es una persona introvertida a la que simplemente le tocó vivir eso. Dejamos de leer la prensa y las redes, aprendimos a vivir con eso. Algo que le choca a Stefan es que hablen mal de las personas, él nunca te va a hablar de nadie”, sentenció la mujer en su entrevista.

Ante su llamado a la Selección para esta Copa América, Medina le advirtió a su esposa que no podía declinar y que la llegada del nuevo cuerpo técnico era una oportunidad más para su profesión, por lo que no dudó en ningún momento en decir que sí, pese a algunos comentarios de Ortiz para que no aceptara el llamado, reseñó el diario.

Esta es la muestra de uno de tantos casos de matoneo en redes y el ejemplo de superación de una persona que, con dedicación y trabajo fuerte, está dejando sin argumentos a sus detractores.