El acontecimiento comenzó en diciembre del 2019 por el mínimo solar registrado. Los expertos rastrean el progreso del ciclo solar usando las manchas de la estrella; cuando están oscuras es porque hay actividad solar, como explosiones, erupciones solares o eyecciones de masa coronal, explicó la Nasa.

Sin embargo, como el Sol varía tanto, es probable que pasen meses desde el inicio del ciclo hasta el momento en que se declara el suceso, como ocurrió en este caso. Ahora que se conoce, se puede estudiar para estar más preparados ante los peligros del clima espacial, agregó la agencia.

Además, evaluar el entorno del espacio es fundamental para proteger a los astronautas de la radiación solar. “No hay mal tiempo, solo mala preparación. El clima espacial es lo que es, nuestro trabajo es prepararnos”, dijo Jake Bleacher, jefe de la Dirección de Misiones de Operaciones y Exploración Humana de la Nasa.

Por este motivo, resulta necesario comprender el funcionamiento de los ciclos del Sol a través de las manchas; cuando hay pocas y son muy pequeñas significa que comienza un nuevo periodo. Según la agencia, el máximo de actividad está previsto para julio de 2025.

“A medida que salimos del mínimo solar y nos acercamos al máximo del ciclo 25, es importante recordar que la actividad solar nunca se detiene; cambia de forma a medida que oscila el péndulo”, dijo Lika Guhathakurta, científica solar de la División de Heliofísica de la Nasa.

De acuerdo con FayerWayer, el Sol cambia de ciclo cada once años, y los científicos esperan poder dar pronósticos de la actividad solar en el futuro, tal como se puede hacer con el clima en la Tierra.

La Nasa indicó que este ciclo está por debajo del promedio, igual que el anterior, pero de todos modos hay riesgo de que se presente un clima espacial extremo; esto hace que sea importante llevar un registro de los cambios en las manchas solares.