La crisis en los Estados Unidos ha tenido incluso víctimas de gran repercusión mediática como el icono pop Prince y el rockero Tom Petty, y solo hasta este año ha presentado una leve disminución en sus cifras mortales después de dos décadas de continuo incremento.

Es por eso que la cartera de Salud, en Colombia, se anticipó al tema y ya emitió una alerta temprana conjunta con el Ministerio de Justicia, en la que advierte sobre los riesgos que representa el abuso de estos medicamentos para el dolor usados generalmente en tratamientos intrahospitalarios, postquirúrgicos e incluso para enfermos terminales, informó CM&.

En Pereira y Cali, la incautación de grandes cantidades de este tipo de fármacos, generalmente conocidos como opioides, fue el hecho que llevó a que se advirtiera que su uso indiscriminado, que “representa riesgos para la salud, incluso de muerte por paro respiratorio y el manejo de la intoxicación y sobredosis incluye tareas de reanimación cardiopulmonar”, según ese noticiero.

Tan solo en 2017, prosigue ese medio, datos de las Naciones Unidas indican que unos 53 millones de personas consumieron este tipo de medicamentos sin prescripción. Ese año se registraron 72.224 víctimas en los Estados Unidos, según datos publicados por los centros para el control y la prevención de enfermedades (CDC).

Actualmente el número sigue siendo mucho más elevado que en 1999, cuando se registraron 16.849 muertes, una cifra que no dejó de crecer año tras año hasta 2017, con un aumento considerable entre 2014 y 2017.

Entre los opioides naturales y semisintéticos a los que se refieren las alertas figuran la morfina, la codeína, la oxicodona, la hidrocodona, la hidromorfona y la oximorfona. Los opioides sintéticos, por su parte, incluyen el tramadol y el fentanilo.

La epidemia de opioides está enraizada en Estados Unidos y es consecuencia de décadas de prescripción excesiva de analgésicos adictivos.