En las imágenes, profusamente compartidas en redes sociales, se ve que el religioso tiene varias velas prendidas para amenizar su casa mientras hacía su primer intento de un sermón en línea.

Sin embargo, no más empezando la plegaria, se acercó mucho al fuego y su saco de lana fue el perjudicado, que se prendió de inmediato.

Apenas Beach vio que su prenda de vestir se estaba quemando, se asustó y apagó el fuego con sus manos. Una vez se dio cuenta de que el incidente no había pasado a mayores, soltó una sonrisa.

El jocos suceso ocurrió mientras el vicario invitaba a sus fieles a reflexionar sobre la experiencia de entregar la homilía en casa y desde la distancia, por la imposibilidad del contacto directo debido al coronavirus, publica la agencia Reuters.

“Es una gran cosa hacer una pausa en presencia de Dios y hacer la pregunta: Señor Dios, ¿qué nos estás diciendo? Y luego, por supuesto, esperar una respuesta. He estado haciendo una pausa entre estos … “, continúa antes de darse cuenta de que su hombro izquierdo se ha acercado demasiado al fuego.

“Oh, cariño, me prendí fuego”, exclamó mientras golpeaba la llama para apagarla.