Aunque el suceso ocurrió el pasado 28 de junio, fue hasta el 5 de este mes que los investigadores de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de los Estados Unidos (NOAA, por sus siglas en inglés) publicaron el video en su cuenta de Twitter.

En este se ve cómo un grupo de tiburones se estaba alimentando del cadáver de un pez de aproximadamente 113 kilos que estaba posado en el fondo del mar. Un par de minutos después, un gigante pez atrapó a uno de los escualos y lo devoró.

Desde el minuto uno de este video, el gigante pez entra en acción:

En su blog, la NOAA explicó que la expedición, llamada ‘Windows to the Deep 2019’, estaba unos 450 metros debajo de la superficie frente a la costa de Carolina del Sur y ahí lograron captar lo que denominaron un “evento único en la vida”.

Peter Auster, científico investigador principal del Acuario Místico e profesor de investigación de la Universidad de Connecticut, fue quien escribió el blog y explicó que “seguramente los tiburones viajaron un largo camino para alimentarse de ese pez espada”.

Otros peces estaban esperando a que el grupo de tiburones finalizara su festín para también alimentarse del pez espada, que no se supo cómo murió debido a que los investigadores llegaron al lugar cuando ya estaba en el fondo del mar. Sin embargo, los escualos no paraban de devorarlo, por ello el gigante pez, un mero, no esperó más y en vez de comer parte del espada, devoró a uno de los tiburones.

“El mero, al usar el vehículo operado por control remoto para cubrirse, demostró la capacidad de los peces depredadores grandes para alimentarse de tiburones más pequeños”, explicó Auster en la página web de NOAA.

Este evento raro y sorprendente nos deja con más preguntas que respuestas, pero tal es la naturaleza de la exploración científica“, analizó Auster.