Malstrom graba las sesiones de entrenamiento con su perra y las comparte en su cuenta de Twitter.

En uno de esos videos, se ve a la joven que gestualiza con sus manos la frase “mucho gusto”, y la perra sube la pata. 

La dueña le enseña ciertas órdenes y trucos para que se comporte en la casa, y recompensa al animal con comida o caricias, informó RT en Español. 

En otro clip, se observa cómo Malstrom le da la orden de que se siente y Moly lo hace sin mayor esfuerzo. 

La historia de Malstrom se popularizó en redes y ella es consciente de ello. “¡Somos famosas, Molly! ¡Oh!… a ella no le importa. No le gustan los paparazzis”, escribió en un trino. 

La joven, de 22 años, aclaró en la red social que puede hablar a pesar de que es sorda, pero prefiere comunicarse a través de señas.

Me gusta ser sorda, y la sordera no es algo malo”, comentó en la red social.