El embaucador comenzó una relación por WhatsApp con la madre soltera Julie Price, de 35 años, y desde un principio le aseguró ser un piloto de la fuerza aérea de EE. UU. en una base militar en Afganistán, publica el diario Daily Star.

Durante casi un año, el sujeto utilizó fotos de un soldado real, llamado Jonathan Ramos , y con esa identidad la enamoró, tanto que le pedía que le pagara tarjetas de regalo de Amazon y iTunes para que, supuestamente, pudiera conectarse a Internet y así poder hablar con ella, indica el mismo medio.

“Estoy avergonzada de esto ahora, pero estaba completamente enamorada de un extraño. Pensé que él era la persona de las fotos, que era un soldado y estaba luchando por su país”, expresó Julie al rotativo británico.

La madre soltera explicó que el hombre aprovechó que estaba vulnerable porque acababa de terminar una relación larga y su papá había muerto unos 5 meses antes.

Julie Price dijo que cuenta su historia para que otras mujeres, sobre todo madres solteras, no caigan en las artimañas de hombres que se quieren aprovechar.

Aunque hablaban todo el tiempo por WhatsApp, el supuesto piloto nunca accedió a hacer una videollamada con la mujer, pero le prometió que se iban a conocer pero que debía enviarle dinero para pagar sus pasajes de avión, detalla Daily Star.

La mujer vendió joyas, incluida la argolla de matrimonio de su abuela, su auto y un televisor. Con esas ventas recaudó 1.000 libras (casi 5 millones de pesos) y se los envió para que supuestamente viajara a Inglaterra.

Pero cuando supuestamente iba a conocer a su nuevo amado, el pasado junio de 2019, y fue a recogerlo al aeropuerto, no apareció.

“No envió mensajes de texto hasta el día siguiente, alegando que su comandante lo detuvo. Luego dijo que necesitaría más dinero para venir y lo creí”, agregó a ese diario Julie Price.

Cuando la británica le contó a su mamá sobre el supuesto piloto, ella cayó en cuenta de una en que la estaban engañando y la hizo reflexionar. La madre soltera encontró un grupo de Facebook “anti-estafas” donde vio un video con el verdadero Jonathan Ramos, en el que explicaba que sus fotos fueron robadas de su página de Instagram.

Price llamó al teléfono del hombre que la estaba engañando para confrontarlo. “Me di cuenta de que estaba poniendo acento estadounidense y que era africano, y él colgó”.

La gente a menudo piensa que son solo las mujeres mayores las que caen en estas trampas, pero tengo 35 años y caí directamente”, finalizó la mujer en Daily Star.