Bogotano, de un barrio cualquiera, más cachaco que nadie, con las ganas y la convicción de que todo se puede lograr. Víctor Cárdenas se graduó de la Universidad INPAHU en producción audiovisual y televisión. En ese entonces no brillaba el que no tuviera “palanca” en este medio y le fueron cerradas muchas puertas, pero como la perseverancia lo es todo, comenzó a construir su carrera de a poco y hoy está brillando en este entorno televisivo. 

Ha preparado a muchas personas, entre los que están Laura Tobón, Luciano D’Alessandro, María Fernanda Aristizábal, la actual Señorita Colombia, entre otros personajes, y sus talleres ya son de renombre internacional, pues ha sido contratado para preparar personalidades de diferentes perfiles.

Un héroe soñando

Desde pequeño demostró sus ansias de comerse el mundo entero, pues como cuenta su hermana Andrea, era un terremoto andante, indisciplinado y su mal comportamiento era insoportable.

“Víctor era terrible, pobrecita mi mami, que tuvo que aguantarse a un niño que casi se bota de la terraza pensando que era un superhéroe; era impresionante la energía que tenía”, aclara su hermana Andrea.

Tuvo un único disfraz en su infancia y fue el de un superhéroe llamado Hi-Man, ese disfraz lo usó durante seis meses cada día después de llegar del colegio, con el que llenaba a su madre de un estrés profundo. “Me encantaba Halloween, yo me ponía ese disfraz desde la mitad de octubre hasta los primeros días de diciembre, hasta que mi mami lo botó porque ya no me soportaba”, cuenta Víctor entre risas.

Perdió varios años académicos y siempre decía que él quería acabar como bachiller lo más pronto posible para hacer lo que le gustaba, pero este anhelo se le complicó al Bastón Mayor de la Banda de Guerra del Colegio, en la medida que perdió dos veces décimo. “Yo era malo en el colegio, pero malísimo; nadie se imagina lo vago que era, pero estaba metido en todas las actividades extracurriculares”.

Víctor se acuerda de que en el colegio lo querían mucho; tanto, que fue representante del Consejo Estudiantil. “Yo hice que pusieran tres descansos en ese colegio y hoy es el día que aún siguen con esa regla”.

Un camino largo

No obstante, una vez lograda la meta del bachillerato, esta hiperactividad se controló debido a que se comprometió con lo que realmente le apasiona: la producción y la televisión. Durante sus años de estudio descubrió que el mundo de los medios y la comunicación son realmente su pasión al punto de finalizar su carrera con una tesis laureada, hecho que lo llevó a verse inmerso en un mundo lleno de cámaras y luces. 

Canal Capital fue el lugar en donde hizo sus pasantías y logró vincularse. Este fue un punto clave de su carrera, ya que nunca se imaginó estar en un programa infantil llamado Franja Metro y puso a prueba todo lo que sabía haciendo volar su imaginación. 

Creó un personaje llamado ‘Cocolito’, quien era muy vigente antes de ‘Aurelio Cheveroni’, luego de este debut fue trasladado a ser presentador de entretenimiento del noticiero de dicho canal. “Tengo tres peluches de este personaje y es un recuerdo muy bonito porque ese fue mi inicio en esta profesión”.

Detrás del ‘coach’

Víctor es dueño de un carácter muy fuerte, apasionado por su trabajo, arraigado a lo que hace, valora la amistad y da lo mejor de sí para conservarla, pero conservando límites. Andrea afirma: “si le fallas a Víctor, no hay vuelta atrás, es un ser muy orgulloso y rencoroso cuando se siente herido de verdad”. Desde pequeño denotó siempre independencia. 

Por lo que se puede ver, esta característica viene de sangre, pues su familia es de profesionales emprendedores, con la clara consigna de que cuando se crea que algo es necesario iniciar desde cero para poder brillar en grande, pues lo que emprenden son tus ideas. “Mis hermanas y yo nos fuimos por las ramas de trabajo independiente y eso nos hace una familia peculiar”.

En el barrio donde creció lo conoce desde el señor de la panadería hasta el alcalde local, pues su don de gente lo hace muy popular. A la hora de preguntar por él siempre se tendrá como respuesta: “ah, claro sí sé quién es”.

“Creo que al que conocen de mi casa siempre es a Víctor, él salía desde pequeño por los mandados y regresaba contando que había hecho un nuevo amigo. Es demasiado sociable, mucho más allá de lo profesional”, relata Andrea.

Al hablar, se toca la boca, dando a entender que está analizando cada palabra y a la que le añade una expresión especial tratando de responder de una manera directa y clara. Un sentido del humor inconfundible lo describe: hace reír con facilidad, pero es muy difícil que el ría por chistes o bromas de otros. 

Es un hombre de unos 1,94 cm, cabello con rulos, blanco y delgado. Su altura lo hace ver bastante atractivo y tiene las facciones realmente marcadas. “Víctor toda la vida ha sido muy llamativo para las otras personas. Le encanta usar bufandas, gabardinas, aficionado a los relojes y las gafas oscuras; yo creo que debe tener una colección”, añade Andrea.

Se define como un ser que tiene claras sus metas y tiene sus ideales y tradiciones inamovibles, entregado en cuerpo y alma a sus dos aretes, como él define a sus hijas Isabella, de 12, y Valentina de 8, quienes son las encargadas de sacar la versión más dulce de este productor y artista desde muy temprana edad. “Mi papá es muy exigente, pero nos da gusto en todo, es muy consentidor”, cuenta Isabella.

Su poco tiempo libre

Su gusto por la salsa, el fútbol y el arte lo hacen llegar al límite. Por un lado, es el arquero estrella de esos equipos de amigos donde le gusta quemar toda esa adrenalina acumulada y que se ve reflejada entre otras en Valentina, la menor de sus hijas, a quien le gusta el arte y el deporte, mientras que Isabella opta por TikTok y el baile.

Por otro lado, vemos a este fan y maestro de los asados en familia, le encanta compartir con su familia y amigos. “Yo soy amigo de la pola y de hablar con mi familia sobre anécdotas y encuentros pasados, sobre los que se fueron al cielo y los que están aún en este mundo”, dice.

Sentimientos ocultos

“Víctor oculta mucho sus sentimientos y emociones. Le puedes dar la noticia más triste y él siempre va a tener soluciones, sin llorar o sin gritar. Todo se lo guarda y lo hace cuando nadie lo ve”, comenta su confidente y hermana Andrea. 

Es así como un pequeño e indisciplinado superhéroe se convirtió en el más fiel creyente de que la pasión es la que lleva a concretar las ideas más grandes y con su experiencia forma a quienes están ávidos de su generosidad a la hora de convertirlos en reconocidos personajes para los medios de comunicación.

Autora: Juanita Nieto

*Estas notas hacen parte de un acuerdo entre Pulzo y la Universidad de la Sabana para publicar los mejores contenidos de la facultad de Comunicación Social y Periodismo. La responsabilidad de los contenidos aquí publicados es exclusivamente de la Universidad de la Sabana.