Aunque de entrada no parezca más que el tan conocido improperio empleado en el habla coloquial de Colombia, científicos de todo el mundo insisten en los peligros de una amenaza latente para la salud humana: la supergonorrea.

La Organización Mundial de la Salud ha dicho en los últimos días que una de las consecuencias de la pandemia del COVID 19 es la resistencia adquirida por parte de algunas bacterias gracias al acrecentado uso de antibióticos para combatir enfermedades de carácter respiratorio.

Según el portal Gizmodo, la Neisseria gonorrhoeae, bacteria que causa la gonorrea, podría esta convirtiéndose en una superbacteria.

Aunque el tema no es nuevo (ya en 2018 se conocieron algunos casos en el Reino Unido), las dinámicas de la pandemia estarían agudizando el problema. Ya hay antibióticos como la ceftriaxona y la azitromicina que no están pudiendo contra la infección de transmisión sexual. 

La mencionada problemática vuelve a poner sobre la mesa la discusión sobre el uso y abuso de los antibióticos, sobre todo en casos en que no son esenciales para el tratamiento de una enfermedad determinada.

Un portavoz de la OMS le dijo a The Sun que, debido a las medidas restrictivas y al temor generalizado en la población por el coronavirus, muchas personas no se están realizando pruebas ITS a tiempo, lo que deriva en el agravamiento de infecciones como la mencionada más arriba.

Punto seguido muchos tenderían a la automedicación y el uso no prescrito de antibióticos.

“Tal situación puede impulsar la aparición de resistencia en la gonorrea”, señala el vocero.