Donadio Copello hizo el señalamiento en una columna publicada en Los Danieles, donde puso de relieve la cercana relación entre Virgilio Barco y el agente israelí.  

El texto expone que ambos se conocieron cuando Barco fue embajador de Colombia en Washington a finales de la década de los 70. En ese instante, el entonces diplomático se habría interesado en el trabajo que hacía Eitan como espía.

Dicho interés, apunta Donadio, se cristalizó en el inicio de uno de los capítulos más oscuros de la historia de Colombia: el exterminio de la Unión Patriótica.

Los encuentros furtivos entre Barco y Eitan

Cuando Barco llegó al poder, en 1986, se reunió en dos oportunidades con su amigo israelí y allí se forjaron los cimientos de los asesinatos selectivos de los militantes de la UP, apunta la columna.

En el primer encuentro con su “amigo” israelí, se habló de un “plan diagnóstico” para acabar con la guerrilla. Además, agrega el escrito, se acordó que el pago de los honorarios del espía estarían a cargo de Ecopetrol.

Para la segunda reunión, punta Donadio, Eitan ya había estado en varias regiones del país haciendo su diagnóstico. Tal reunión contó con un alto mando militar, agrega el periodista.

Según el laureado comunicador, fue ahí donde se dio a luz a la idea de exterminar a la UP; incluso, el espía se postuló para llevar a cabo el plan, eso sí, a cambio de más dinero. 

En ese punto, Donadio pone de relieve dos situaciones que dan más tintes oscuros a su revelación: primero, Barco no expuso ningún tipo de objeción y, segundo, dichas reuniones no quedaron registradas. De hecho, el periodista cita en su texto testimonios y fuentes que no puede revelar.

La columna afirma que “el alto mando militar se opuso con vehemencia al segundo contrato”, pero no para evitar el exterminio, sino para ejecutarlo.

El exterminio de la UP

La columna señala que después del diagnostico hecho por Rafi Eitan, los asesinatos de los militantes de la Unión Patriótica crecieron de manera exponencial. De hecho, subraya que en poco más de un año de gobierno de Barco el número de muertos sobrepasó los 400.

Incluso, apunta que el exterminio se extendió por varios gobiernos más (pareció convertirse en una política de Estado). Los muertos de la UP son más de 6.000.

¿Quién era Rafi Eitan?

No es la primera vez que el espía israelí es vinculado con Colombia. El mismo Donadio, en El Espectador, ya se había referido a él como un “cazador de nazis” que había sido contratado por Barco. 

Eitan, que murió el 23 de marzo de 2019, fue mencionado como el responsable de la captura de Adolf Eichmann, criminal de guerra nazi, conocido como “el arquitecto del holocausto”.

En su texto para el diario bogotano, Donadio cita un libro publicado en el año 2000 (cuyo coautor es el periodista Eduardo Mackenzie) donde se dice que “Rafi Eitan hizo varios viajes a Colombia, el último en 1988, y que se reunió con dos ministros del gobierno Barco: Guillermo Perry (de Minas) y Rafael Samudio Molina (de Defensa) para discutir la aniquilación del Eln (Ejército de Liberación Nacional)”.

Unión Patriótica responde a la revelación sobre el exterminio

Después de que la columna publicada en Los Danieles vio la luz, el partido político dijo que Rafi Eitan fue un “mercenario del genocidio”.

Además, pidió a la Jurisdicción Especial para la Paz citar al general Rafael Samudio Molina, mencionado en el texto, y a Yair Klein, otro exmilitar israelí.

De igual forma, Aída Avella, presidenta de la Unión Patriótica, dijo que las Fuerzas Militares deben responder por el exterminio y afirmó que varios miembros de la Asociación Colombiana de Oficiales Retirados de las Fuerzas Militares (Acore) pueden dar información sobre caso.