Después de que el diario El País, de España, le dedicó este lunes su editorial al expresidente Álvaro Uribe, asegurando que el también exsenador “guarda verdad” sobre falsos positivos y debe responder; y de que el director de Human Rights Watch, José Miguel Vivanco, aseguró en Caracol Radio que los falsos positivos en Colombia fueron una política sistemática de violación de derechos humanos, el expresidente llamó a la emisora para dar su explicación.

Uribe negó que solo en 2007 se hubiera tomado la decisión de promover las desmovilizaciones como prioritarias por encima de las capturas y que las bajas fueran el último recurso. “Las desmovilizaciones se constituyeron en la prioridad del gobierno desde mi candidatura a la presidencia”, aseguró el expresidente en la emisora.

También insistió, por “su sesgo ideológico permanente”, en situar a Vivanco como militante de Farc. “Hay militancias implícitas y hay militancias explícitas”, sostuvo, y después dijo que en su gobierno el país había mejorado.

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A propósito de esa afirmación, Vanessa de la Torre le hizo una pregunta a Uribe, aunque con una prolongada introducción, en la que le concedió méritos. “Es que lo uno no exime lo otro: que el país haya mejorado, sin duda. Hubo un tiempo en el que Colombia evidentemente era casi un Estado fallido […]. Usted entró y arregló un montón de cosas. Pero eso no justifica los 6.402 falsos positivos de los que está hablando la JEP”.

Después le preguntó: “¿A usted no le queda mejor, expresidente Uribe, para su legado, para su vida, para su tranquilidad, para todo, decir donde está esa investigación: ‘Vengan yo me sumo, vengan me acojo a la JEP si es necesario, o voy a la JEP y cuento lo que tengo que contar que sepa’, y si no tiene nada que contar pues no lo cuenta? ¿No le queda mejor hacer eso que pasarse todo el tiempo dando entrevistas y explicaciones, y negando algo que evidentemente ocurrió?”.

“Usted tiene una equivocación, porque yo siempre he asumido responsabilidades”, respondió Uribe. “Le quiero contestar de dos maneras: primero, un país en el cual hubo 13.900 bajas; si hubiera tenido 6.400 falsos positivos, se habría aumentado el caso. Un gobierno en una política de violación de derechos humanos no tiene manera de mejorar un país. Nosotros desde un principio dijimos que la política tenía que ser tan eficaz como transparente”.

Uribe intentó avanzar en la segunda parte de su respuesta, pero no alcanzó. “Segundo, cuando usted me dice que niego, etcétera, etcétera… Por favor, Vanessa. No hubiera tomado las decisiones que tomé…

De la Torre no lo dejó continuar, aunque siguió haciéndole concesiones y reconocimientos. “Expresidente, lo está negando. Mire, la sensación que tiene el país… Y esto se lo digo de verdad… Usted es un presidente que dejó un legado muy importante para Colombia. Eso no lo vamos a negar. Pero, por otro lado, es un expresidente al que El País, de España, le está dedicando un editorial hoy. Es el periódico más importante de habla hispana…”.

“No, no, el periódico de España… No, no, Vanessa…”, intentó decir Uribe, pero sin éxito.

“¿A usted no le queda realmente mejor decir: ‘¿Qué es lo que hay, qué es lo que está investigando?’ ‘Vengan yo voy’. ¿Usted por qué no va a la JEP, por ejemplo? ¿Está dispuesto a hacerlo?”, le preguntó De la Torre a Uribe.

Uribe apenas tuvo la oportunidad, respondió fiel a su estilo. “No eh, no. Espéreme, Vanessa. Usted me manda invitar mucho a sus entrevistas. Déjeme hablar, por favor, que esto es muy delicado. Le voy a dar pruebas a usted de cómo reconozco los hechos y tomo decisiones”.

En ese momento, pasó a contar el caso de un capitán del Ejército de la Brigada de Ocaña que dijo que en esa unidad militar protegían al narcotráfico y que para aparentar que lo estaban persiguiendo asesinaban campesinos. “Inmediatamente yo lo denuncié públicamente y a la Fiscalía. Y esas personas de esa Brigada están condenadas”, dijo el expresidente.