Si bien hay muestras de dolor e impotencia al revivir estos duros momentos, que ocurrieron el 6 de abril de 2017, la mujer de 29 años sacó fuerzas para contar a través de El Tiempo el episodio en el que casi pierde la vida.

Noreña recordó que ese día salió de su trabajo, en la universidad Minuto de Dios, y que cuando caminaba por una calle cercana (diagonal 77 con carrera 80) sintió que alguien la tomó del cabello y la haló hacia atrás, en medio de la vía.

“Inmediatamente, sin mediar palabra, esta persona, el agresor, intenta degollarme. Me hace dos heridas: una en el cuello que es de 19 centímetros con 9 de profundidad, quedó a dos milímetros de la yugular. Y la segunda, que empieza en la comisura del ojo derecho y termina en la nuca, de 17 centímetros. Pudo significar perder la vida en un instante”, dijo la joven.

Noreña contó que pese a la agresividad del hombre, ella logró sacar fuerzas para defenderse, pero que en medio el forcejeo el atacante le cortó el rostro.

“Él intentaba atravesarme (el cuello) para quitarme la cabeza, y yo intentaba no dejarme atravesar. Me cortó las manos, perdí las uñas en ese instante […] a mí la cara se me abre en dos pedazos, siento toda la sangre a mi alrededor”, agregó.

La mujer narró que valientemente se puso la mano en el cuello para trancar el sangrado, hasta que una persona de un vehículo le brindó ayuda para llevarla al hospital. Como el conductor no conocía bien la zona, ella tuvo que guiarlo hasta la clínica Partenón.

Una vez allí, Noreña le contó a ese medio que lo primero que hizo fue decirle al doctor su tipo de sangre y el nombre del agresor, ya que en el momento del ataque ella logró identificarlo: su exnovio Miguel Rozo, al que le había terminado la relación.

La víctima del salvaje ataque recordó que en la clínica se aferró a una mochila que llevaba porque se la querían quitar, pues tenía “miedo que al darla la pierdan y digan” que la “iban a robar”. “Y a mí no me iban a robar, me iban a matar”, detalló.

Noreña explicó lo difícil que fue la recuperación y el temor que sintió de volver a salir a la calle, pues aunque el hombre fue detenido meses después un juez le concedió libertad por vencimiento de términos (en agosto de 2018).

Pero el aliciente para esta mujer llegó el pasado lunes 29 de julio de 2019, día en el que un juez condenó a Luis Miguel Rozo a 21 años de cárcel por el delito de tentativa de homicidio, y ordenó su captura, según informó la Fiscalía.

Así las cosas, Noreña anunció que apelará esta decisión para que se aplique “la perspectiva de género” en su caso, pues cree que lo suyo fue un intento de feminicidio.

Este es el testimonio completo de la comunicadora: