Blu Radio expuso que hubo enfrentamientos en la Avenida el Dorado con carrera 100 en los que los choques entre la Policía y los manifestantes alteraron el orden del sector.

La Fuerza Pública trató de quitar a los manifestantes que respondieron con “una lluvia de piedras”, según la frecuencia radial.

Edificios aledaños tuvieron que activar las alarmas comunitarias, todas vez que se vieron afectados por los enfrentamientos entre los manifestantes y los uniformados.

Además, destaca el medio, también hubo gases lacrimógenos en ese punto, por lo que los reporteros tuvieron que dejar transmitir.

Hotel Tequendama, otro escenario de desórdenes en el paro nacional

Pese a que la llamada ‘Toma de Bogotá’ no fue tan multitudinaria como esperaban los promotores del paro, unas 500 personas llegaron al Hotel Tequendama, pues allí se concentra la misión de la CIDH que llegó al país para evaluar las denuncias de derechos humanos durante las protestas. 

De acuerdo con la emisora, allí hubo disturbios y algunos manifestantes lanzaron piedras a los uniformados que estaban cuidando la seguridad del lugar.

Las imágenes publicadas por Blu Radio dan cuenta de los momentos de tensión vividos allí, donde uniformados y gestores de convivencia contuvieron los arranques violentos.

De hecho, un gestor de convivencia de la OEA habló con los manifestantes y evitó que los disturbios pasaran a mayores.

Portal Américas, otro punto a donde llegó el Esmad

En el suroccidente de la capital también hubo desmanes. La Secretaría de Gobierno denunció que algunos manifestantes atacaron con piedras, palos y objetos contundentes a uniformados.

La entidad publicó un video que deja ver el momento en que los policías son atacados y agregó que ante la violencia fue necesaria la intervención del Esmad en el Portal Américas.

Ante la denuncia, la alcaldesa Claudia López pidió que cesen los ataques, pues contribuyen a la violencia que se vive en varias marchas.

De igual forma, en su Twitter, señaló el uso de los cascos y escudos que portan los manifestantes y cuestionó a quienes los promueven y los financian.