Sandra Patricia Martínez, madre de la pequeña, dialogó con Semana Noticias y allí relató el dolor que le causó la partida de la menor de la familia.

Martínez contó al mismo medio que hace días María Salomé “se hinchó, le salieron unos granos, y empezó con un agitamiento”, por lo que decidió llevarla al puesto de salud del municipio de Magüí Payán, en Nariño, donde la niña vivía con su madre y sus 2 hermanos en el pancoger de una finca de plátano, banano, coco y ciruela.

En el puesto de salud de Magüí Payán le practicaron unos exámenes, los cuales determinaron que la pequeña tenía una infección en los pulmones, los tenía hinchados, agregó Sandra Patricia Martínez al informativo digital de la revista.

Posteriormente, María Salomé fue trasladada a Tumaco, donde le practicaron otros exámenes y donde, según la mamá, había muchos contagiados de coronavirus que estuvieron cerca de la niña de 3 años.

“Amaneció allá y al día siguiente la llevaron al Infantil de Pasto y la metieron a UCI”, agregó la afligida madre de familia a Semana, pues allí fue donde su hija falleció.

Lo más triste de la historia es que a Sandra Patricia Martínez no le dejaron ver a María Salomé por ser una víctima sospechosa del COVID-19, a pesar de que los resultados no habían llegado.

“Usted se imaginará lo que uno siente como madre. No me dejaron verla ni nada, la cremaron, me dijeron que no podíamos enterrarla”, expresó la mujer en el mismo medio.

A pesar de que el gobierno confirmó la muerte de la menor por coronavirus el pasado 8 de mayo, Martínez sigue en Pasto, lejos de su hogar, esperando a que lleguen los resultados de la muestra que le tomaron a la niña el pasado domingo, detalla Semana.

Aunque en el inicio de la pandemia se informó que los niños no sufrían las consecuencias del contagio de COVID-19, en los últimos días se han visto casos de menores, con síntomas muy diferentes a los de los mayores, que mueren por este brote.

El relato de Sandra Patricia Martínez a Semana se puede ver desde el minuto 2:53 de este Facebook Live: