Otto Bula aseguró que ese terreno tenía un costo comercial de 4 mil 400 millones de pesos, de acuerdo con un avalúo que hizo en 2017 el perito José Nicolás Vélez, de Fedelonjas en Córdoba, informó El Espectador.

En ese avalúo se señaló que el sector cuenta con vías pavimentadas, urbanizaciones construidas, viviendas unifamiliares y redes de servicios públicos de agua, luz, telefonía y gas. Por eso, y otros cálculos, el perito determinó que el predio superaba los 4 mil millones e incluso agregó que se debía incrementar en un 25 % el avalúo, teniendo en cuenta el aumento de los índices del precio del consumidor y de predial en 2019, según el diario.

No obstante, la Central de Inversiones del Estado (CISA) hizo otra revisión en la que se detallaron varios problemas por los que sería inviable que el Estado acepte dicho predio, que, según el Instituto Colombiano Agustín Codazzi (IGAC), cuesta 231 millones de pesos, 19 veces menos de lo que dijo el exsenador, indicó el medio.

De acuerdo con el CISA, citado por el rotativo, el predio “presenta amenaza de inundaciones en un nivel muy alto”, “se encuentra en zona de restricción del aeropuerto internacional”, lo que provocaría afectaciones por el ruido.

Además, el excongresita transfirió La Bomba a la Sociedad Agropecuaria la Central S.A. y “si bien Otto Bula puede ser accionista de dicho ente societario, […] no es factible asignarle o pretenderse endilgar la propiedad sobre un activo especial”. Es decir, Bula no le puede dar el predio a la Contraloría porque no es de su propiedad, señaló el medio.

El abogado del exsenador, Alejandro Sánchez, aseguró que se hizo una mesa técnica en la Contraloría donde el perito dio cuenta de que La Bomba no sufre peligro de inundarse ni que la cercanía al aeropuerto produzca afectaciones por el ruido, dijo El Espectador. No obstante, se mostró dispuesto a contratar un nuevo “avaluador” para que todo se pueda “arreglar”.